Satisfacción personal
y tiempo de vida de las
mujeres que laboran
en el área administrativa
Satisfacción personal
y tiempo de vida de las
mujeres que laboran
en el área administrativa
Arnaldo Virgilio Capcha Huamani
Lizbeth Karina Álvarez Gamarra
Mery Luz Capcha Huamani
Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ilae-
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esta obra sin permiso expreso del Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ILAE-.
Publicación sometida a evaluación de pares académicos (Peer Review Double Blinded).
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ISBN
978-958-5535-44-2
© Arnaldo Virgilio Capcha Huamani, 2020
© Lizbeth Karina Álvarez Gamarra, 2020
© Mery Luz Capcha Huamani, 2020
© Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ILAE-, 2020
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Editado en Colombia
Published in Colombia
Contenido
Agradecimientos
13
Resumen
15
Introducción
17
Capítulo primero
Caracterización del problema
19
I.
Objetivos de la investigación
20
A. General
20
B. Específicos
20
II. Hipótesis de la investigación
21
Capítulo segundo
Marco teórico y conceptual
23
I.
Satisfacción
23
A. Necesidades humanas
25
1. Necesidades fisiológicas
27
2. Necesidades de protección
28
3. Necesidades de amor y pertenencia
29
4. Necesidades de valoración
30
5. Necesidades de autorrealización
30
B. Satisfacción personal y su relación con el trabajo
31
C. Autorrealización del individuo
34
1. Autoestima
37
2. Autoconcepto
38
3. Autoimagen
39
4. Autoconfianza
40
7
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
II. Tiempo de vida
43
A. Tiempo
44
B. Tiempo de vida
46
1. Adulto joven
51
2. Adulto maduro
53
3. Adulto mayor
54
C. Desigualdades de género y el uso del tiempo
56
III. La mujer en el ámbito laboral
63
A. Roles de la mujer
65
1. Primer rol: la mujer y la sociedad
65
2. Segundo rol: la mujer en el ámbito laboral
67
3. Tercer rol: la mujer y la familia
69
4. Cuarto rol: la mujer como administradora del hogar
73
B. Asedios en torno a la mujer y el trabajo
74
C. Carrera y etapas biológicas
77
Capítulo tercero
Marco metodológico
81
I.
Tipo de investigación
81
II.
Diseño de la investigación
81
III. Sistema de variables
82
IV. Población y muestra
82
V. Métodos, técnicas e instrumentos de recolección de datos
82
Capítulo cuarto
Análisis e interpretación de resultados
83
I.
Presentación e interpretación de resultados
83
II.
Análisis inferencial
88
III. Discusión de resultados
91
A. Características sociodemográficas
91
B. Satisfacción personal
93
C. Tiempo de vida
94
D. Correlación de variables:
satisfacción de la mujer y el tiempo de vida
95
Conclusiones
99
Recomendaciones
101
Bibliografía
103
Anexos
109
Los autores
115
8
Índice de tablas
Tabla 1. Características sociodemográficas de las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
83
Tabla 2. Satisfacción personal en las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
85
Tabla 3. Tiempo de vida de las trabajadoras administrativas
de la Universidad Nacional de Huancavelica
86
Tabla 4. Satisfacción personal y tiempo de vida en las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
87
Tabla 5. Prueba de normalidad
89
Tabla 6. Interpretación del coeficiente de correlación r de Pearson
89
Tabla 7. Correlaciones de variables de hipótesis
90
Tabla 8. Guía de entrevista
110
9
Índice de figuras
Figura 1. Jerarquía de necesidades de Maslow
26
Figura 2. La motivación personal
y su influencia en la autorrealización
36
Figura 3. Características sociodemográficas de las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
84
Figura 4. Satisfacción personal en las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
85
Figura 5. Tiempo de vida de las trabajadoras administrativas
de la Universidad Nacional de Huancavelica
86
Figura 6. Satisfacción y tiempo de vida en las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
87
Figura 7. Trabajadora respondiendo la encuesta
112
Figura 8. Trabajadora respondiendo la encuesta
112
Figura 9. Trabajadora respondiendo la encuesta
113
Figura 10. Trabajadora respondiendo la encuesta
113
11
Agradecimientos
• De manera especial a nuestra asesora Yda Flor Camposano
Córdova. Por su exigencia y preocupación por vernos escalar en
nuestra vida académica, así como también por su constancia para
iniciar y culminar este estudio. Admiramos su nobleza y su firmeza.
• A todas las trabajadoras de las diferentes áreas administrativas de
la Universidad Nacional Huancavelica por su apoyo y colaboración
en la recolección de datos.
• A todas las personas, de buen corazón por darnos ánimos y aliento
para hacer realidad este estudio.
13
Resumen
Este trabajo de investigación tuvo el objetivo de determinar la relación
existente entre satisfacción personal y tiempo de vida en las trabajado-
ras administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica, Perú.
La metodología empleada fue correlacional, al utilizarse el diseño no
experimental. Se consideró a la Universidad Nacional de Huancavelica
como área de estudio, la población de estudio estuvo compuesta por
las trabajadoras de la misma universidad, el muestreo fue de tipo no
probabilístico y la muestra fue censal o por convivencia, de manera
que se tomó el total de la población, el cual fue de 53 funcionarias. El
método implementado fue la encuesta mediante la guía de entrevista
como instrumento. Los resultados obtenidos fueron: el 43,4% (23) de
trabajadoras se encuentran satisfechas, de los cuales el 30,2% (16) son
adultas jóvenes, el 9,4% (5) son adultas maduras y sólo el 3,8% (2) son
adultas mayores. Por otro lado, tenemos un 30,2% (16) trabajadoras
poco satisfechas, de los cuales el 22,6% (6) son adultas jóvenes y sólo
el 7,5% (4) corresponden a adultas maduras, no se tiene a ninguna
adulta mayor poco satisfecha. Por último, se pudo decir que el 26,4%
(14) de las trabajadoras están insatisfechas, de las cuales el 20,8% (11)
corresponde a adultas jóvenes y sólo el 5,7% (3) son adultas mayores.
De esta manera se llegó a la conclusión de que sí existe relación entre
la satisfacción personal de la mujer y el tiempo de vida en las traba-
jadoras administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica,
según se demostró en la prueba estadística coeficiente de correlación
de Pearson (r Pearson) (0,456) se acepta la hipótesis de investigación
y se rechaza la hipótesis nula.
15
Introducción
En los últimos años, los campos en los que se pueden desempeñar las
mujeres ha crecido, otorgándoles mayores facilidades para que pue-
dan acceder a estos, a pesar de las diversas actividades que realizan
como parte de su rol como mujer. Esto se ha logrado a consecuencia de
que la sociedad actual ha desarrollado actitudes que permiten que el
esquema de la mujer, conceptualizada como el género que debe dedi-
carse netamente a las labores del hogar, hoy en día pueda demostrar
sus capacidades y potencialidades en el ámbito laboral, ya que tiene
las mismas capacidades que el hombre y, en algunos casos, hasta lo su-
pera.Las mujeres se suelen debatir entre lo que son, lo que la sociedad
espera que sean y lo que desean ser. Respecto a lo que son, las mujeres,
desde un punto de vista biológico, tienen la oportunidad de procrear,
esto es fundamental en muchas de ellas para sentirse realizadas. Sin
embargo, las mujeres también tienen necesidades de crecimiento per-
sonal, relacionadas con obtener una profesión, desempeñarse exitosa-
mente en la carrera laboral, entre otras. Estas necesidades deben rea-
lizarse para que la mujer pueda sentirse satisfecha, es decir, para que
alcance la autorrealización personal. Hoy en día, las mujeres cumplen
diversos roles, ya que son madres, esposas, profesionales, educadoras
y pilares fundamentales de la familia, lo que evidencia su importancia
en la sociedad. A pesar de la evolución de la mujer en cuanto a los ro-
les que puede desempeñar, existe la tensión acerca de la idealización
social que se tiene de ella, la cual es transmitida por los medios de co-
municación, y generan una idea negativa acerca de que la mujer es im-
perfecta si es que esta no cumple con los roles que le son exigidos por
la sociedad, lo cual afecta de forma grave la satisfacción personal que
la mujer debe sentir a partir de los logros que obtuvo al alcanzar sus
metas.Respecto a esto, es necesario señalar que el Estado debe otorgar
un desenvolvimiento digno que permita a las mujeres su autorrealiza-
17
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
ción. Este apoyo por parte del Estado debe ser considerado como un
deber, puesto que permitiría que la mujer siga cumpliendo con su rol
como madre de familia (pilar fundamental de la sociedad) y que pueda
administrar y apoyar de forma económica en su hogar, lo que le per-
mitiría satisfacer sus necesidades básicas, así como su necesidad de
sentirse autorrealizada. Por ello, el Estado debe desarrollar políticas
públicas que favorezcan el desarrollo integral de las mujeres, que brin-
den flexibilidad de horarios a las que trabajan a tiempo completo, o
espacios preferenciales para que puedan brindarles tiempo de calidad
a sus familias.
La autorrealización de la mujer, a partir de cubrir tanto sus nece-
sidades básicas como profesionales, no solo permitirá que se sienta
satisfecha, sino que impulsará el logro de objetivos a sus hijos, ya que
en ella recae gran parte de la formación en las generaciones venide-
ras. Por ello, el papel de la mujer en la sociedad debe ser apreciado y
aquilatado, puesto que es el más importante de todos los componentes
de la familia. Entonces, las mujeres que logran un desarrollo íntegro,
armónico y pleno, garantizarán una sociedad más armónica y con la
menor cantidad de conflictos.
18
Capítulo primero
Caracterización del problema
El mundo laboral actual ha sufrido una serie de cambios, sobretodo
en la segunda mitad del siglo xx, ya que se presentaron cambios a una
velocidad muy acelerada, sobretodo en el rol de la mujer, quien fue in-
corporada y se distinguió como un recurso humano importante dentro
de las organizaciones. Esto condujo a que la mujer aumente sus capaci-
dades, tanto intelectuales como creativas, para poder desarrollarse de
manera exitosa en el campo laboral. Sin embargo, estos cambios suelen
tener repercusiones graves en su entorno, lo que afecta, de forma di-
recta o indirecta, su equilibrio biológico y psicosocial.
A partir de los 20 años, la mujer atraviesa por una proceso particu-
lar, ya que afrontan diversos problemas: personales, relaciones senti-
mentales, el noviazgo, la formación de una familia, la educación de los
hijos, la realización personal, el cuidado de los padres en edad avanza-
da, etc.; sociales: búsqueda y estabilidad laboral, entre otros, y biológi-
cos: cambios neuroendocrinos, como el climaterio y la menopausia, el
envejecimiento biológico, readaptación del organismo, etc. Todos estos
cambios producen consecuencias graves en la mujer producto del esti-
lo de vida agitado que suelen llevar a lo largo de su existencia.Las mu-
jeres peruanas no se encuentran exentas de sufrir estos cambios, como
se puede evidenciar en las mujeres que laboran en el área administra-
tiva de la Universidad Nacional de Huancavelica, las cuales asumen el
cuidado de sus padres, el mantenimiento de un hogar, la educación de
los hijos y su entorno, las tareas domésticas, entre otras, lo cual au-
menta en cierto grado la vulnerabilidad de la mujer.
A pesar de todos los problemas que surgen en la vida de una mu-
jer, esta suele buscar la satisfacción personal, ya que desea alcanzar
sus aspiraciones, mantener y compartir sus ideales, distinguirse en los
grupos sociales en los que se encuentre, dimensionar las variaciones
19
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
entre ellas, valorar su imagen y tener una expectativa positiva respecto
al curso de vida; por ello, muchas veces la mujer replantea el sentido
de la vida, revisa sus valores propios y a las personas que le son sig-
nificativas, y así, revalora las dimensiones y valora sus aciertos y des-
aciertos respecto a las decisiones tomadas a lo largo de su existencia,
con la finalidad de mejorar su estilo de vida y lograr la satisfacción
personal.Este proceso de revaloración surge en una etapa denominada
como crisis de identidad, en la cual, la mujer experimenta una serie
de susceptibilidades, producto de cambios psicológicos, biológicos y
sociales que provocan una demanda excesiva de energía y producen
insatisfacción personal, y con ellos, el surgimiento de frustración, baja
autoestima, impotencia, etc., ya que no logra alcanzar sus aspiracio-
nes y sus objetivos. En base a ello, se planteó la siguiente interrogante:
¿Cuál es la relación existente entre la satisfacción personal de la mujer
y el tiempo de vida en las trabajadoras administrativas de la Universi-
dad Nacional de Huancavelica?
I. Objetivos de la investigación
A. General
Determinar la relación que existe entre la satisfacción personal de la
mujer y el tiempo de vida en las trabajadoras administrativas de la
Universidad Nacional de Huancavelica.
B. Específicos
• Identificar y describir la satisfacción personal en las trabajadoras
de la Universidad Nacional de Huancavelica.
• Identificar y describir el tiempo de vida de las trabajadoras admi-
nistrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica.
• Establecer la relación existente entre la satisfacción personal y el
tiempo de vida de las trabajadoras del área administrativa de la
Universidad Nacional de Huancavelica.
20
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
II. Hipótesis de la investigación
• Hi: Sí existe relación entre satisfacción personal de la mujer y tiem-
po de vida en las trabajadoras administrativa de la Universidad
Nacional de Huancavelica, Perú.
• Ho: No existe relación entre satisfacción personal de la mujer y tiem-
po de vida en las trabajadoras administrativas de la Universidad
Nacional de Huancavelica, Perú.
21
Capítulo segundo
Marco teórico y conceptual
I. Satisfacción
La satisfacción es un estado cerebral que desencadena varias emocio-
nes, incluidas la felicidad, a consecuencia del cubrimiento de diversas
necesidades personales. Por ello, para entender mejor este término, es
necesario explicar en qué consta el término “necesidad”, el cual es defi-
nido por la American Psychological Association de la siguiente manera:
Necesidad (need). s. 1. Condición de tensión en un organismo producto de
la privación de algo que se requiere para la supervivencia, el bienestar o la
satisfacción personal. 2. Sustancia, estado o cualquier cosa (p. ej., alimento,
agua, seguridad) cuya ausencia genera esta condición1.
Para que una persona se encuentre satisfecha, debe cubrir la mayor
parte de las necesidades que se le presenten a lo largo de la vida, por
lo cual, la satisfacción es la acción o razón contraria a la necesidad, ya
que, si una persona cubre una necesidad, se encontrará satisfecha en
este aspecto. Además, existen categorías de satisfacción de acuerdo al
grado de esta sensación en el ser humano:
• Satisfecha: Cuando la persona siente bienestar o placer o cuando se
ha colmado un deseo o cubierto una necesidad, ésta va acompaña-
da de la seguridad racional de haberse hecho lo que estaba dentro
del alcance de nuestro poder, con cierto grado de éxito. Para lo cual
interviene la optimización del consumo energético que haga el ce-
1
American Psychological Association. apa. Diccionario conciso de psicología, México,
Editorial El Manual Moderno, 2010, p. 717.
23
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
rebro. Cuanto mayor sea la capacidad neurotransmisora, es mayor
la facilidad de lograr la sensación de satisfacción.
Poco satisfecha: Cuando las expectativas, deseos o acciones de una
persona se cumplen a medias, Se forma en unir dos emociones pri-
marias, la sorpresa y la pena. Por lo que en su naturaleza está estar
en constante inquietud y expectativa de peligro por perder la poca
satisfacción que experimente en su presente, de esta manera se
compromete el grado de felicidad final que se obtiene.
Insatisfecha: Sensación de fracaso que produce inquietud o sufri-
miento. Por carencia total de aquello que permitiría satisfacer la
necesidad; por carencia parcial, pero constante -déficit permanen-
te- de lo mismo. La decepción, es un desencadenante para la frus-
tración y más adelante, la depresión. La persona irá experimentan-
do lentamente una serie de cambios en su estado de ánimo o en su
salud, donde quizá, ni remotamente se le ocurra relacionarlos con
determinadas condiciones de su ambiente.
Por su parte, Dois y Salinas relacionan el término “necesidad” con el
de “pobreza”, y señalan que tiene dos conceptualizaciones:
Uno vinculado a la falta de recursos (materiales y no materiales), y otro asociado
al establecimiento de relaciones de dependencia. La carencia de recursos se
relaciona con aspectos materiales que posibilitan la satisfacción de necesidades
básicas y con recursos no materiales como educación, valores, redes de apoyo
emocional y oportunidades de acceso a beneficios sociales y trabajo, cuya falta
situaría a la persona en condición de desventaja al compararse con otros y le
dificultaría las posibilidades de revertir su situación2.
Las necesidades pueden ser tanto de tipo material como de tipo social,
ya que, a pesar de que se presentan a modo individual, surgen a partir
de factores externos, como las relaciones sentimentales, el lazo fami-
liar, las relaciones laborales, el ambiente organizacional, entre otras.
2
Angelina Dois Castellón y Carolina Salinas Suárez. “¿Son pobres las familias que
viven en condiciones de pobreza?”, en Revista Cubana de Medicina General Integral, vol.
33, n.° 1, 2017, disponible en: [http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid
=S0864-21252017000100006 ], p. 70.
24
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Todos estos factores influyen para que una persona se sienta satisfecha
o insatisfecha a nivel personal, y esto permita la autorrealización de la
persona.
Pero algunas personas, aun alcanzado logros importantes en su
vida, no se sienten satisfechas consigo mismas. Para el logro de la sa-
tisfacción intervienen diferentes factores siendo uno de ellos el éxito
en la vida, pero esto varía dependiendo de cada una de las personas.
A. Necesidades humanas
Las necesidades humanas han evolucionado a través del tiempo y, a
partir de la globalización y el desarrollo tecnológico, las demandas y
necesidades personales han cambiado. Mientras que en tiempos histó-
ricos las necesidades se asociaban principalmente a aspectos básicos,
como satisfacer la sed, el hambre y tener una vivienda y una familia es-
table, en la actualidad, las necesidades se relacionan a la obtención de
objetos materiales como celulares, laptops, etc., además, respecto a las
relaciones interpersonales a partir de la evolución tecnológica, en la
actualidad no es necesario salir a citas para cubrir la necesidad social,
si no que se utilizan diversas aplicaciones para relacionarse con perso-
nas de diferentes países sin tener que salir de casa, esto a consecuencia
de los efectos adversos que provocan las relaciones interpersonales.
Al respecto, Huilcapi, Jácome y Castro indican que “el ser humano
tiene dos clases de necesidades: una de ellas le permite evitar defen-
derse para evadir el daño y la otra satisfacer sus necesidades como ser
humano y poderse desarrollar3”. Entonces, cubrir las necesidades per-
sonales permite que una persona se desarrolle de manera efectiva y a
partir de la autorrealización personal esta podrá sentirse plenamente
satisfecha, ya que se construirá en el aspecto social lo que asegura el
desarrollo de una vida digna, tanto a nivel individual como colectivo, ya
que podrá cubrir las necesidades básicas que requiere.
3
Magdalena Huilcapi Masacon, Gabriela Castro López y Georgina Jácome Lára.
“Motivación: Las teorías y su relación en el ámbito empresarial”, en Dominio de
las Ciencias, vol.
3, n.°
2,
2017, disponible en: [https://dialnet.unirioja.es/servlet/
articulo?codigo=5889721 ], p. 312.
25
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Maslow, citado por Turienzo4, presentó una pirámide en la que je-
rarquiza las necesidades humanas de acuerdo a la secuencia del cubri-
miento de necesidades que debería darle cada persona a nivel indivi-
dual; sin embargo, este autor señala que el orden en el que se satisfa-
gan dichas necesidades varía en cada persona, ya que, individualmen-
te, cada persona le da una importancia diferente a cada necesidad.
Figura 1
Jerarquía de necesidades de Maslow
Fuente: José Ángel Navarro Martínez. La pirámide de Maslow, 21 de octubre de 2019, dispo-
nible en: [https://www.mheducation.es/blog/la-piramide-de-maslow].
En la jerarquía de necesidades propuesta por Maslow, se encuentran
las siguientes:
• La necesidad primaria es la fisiológica, la cual es la base para la su-
pervivencia individual, es decir, aquellas necesidades que permiten
el equilibrio corporal, dormir, comer, etc.
4
Rubén Turienzo. El pequeño libro de la motivación, España, Planeta, 2016.
26
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
• La necesidad de protección y seguridad que desea una persona para
desarrollarse de forma óptima y sin temor a lo que vaya a pasar.
• La necesidad de amor y pertenencia, dentro de esta se encuentran
las necesidades sociales, el sentirse aceptado y querido.
• Necesidad de valoración, la persona debe desarrollar autoconfian-
za en los diversos ámbitos de su vida, además de sentirse útil, capaz
y necesario, estos sentimientos se desarrollarán con reconocimien-
tos de los demás hacia su trabajo, de acuerdo con los logros y metas
que se lleguen a cumplir.
Estas cuatro necesidades iniciales de la jerarquía señaladas se cubren
en base a la motivación de carencia. Por último, se encuentra la si-
guiente necesidad:
• Necesidades de autorrealización, la cual es motivada por la necesi-
dad de crecer a nivel individual, esta necesidad es la que se encuen-
tra en la cúspide del triángulo jerárquico, lo que permite determi-
nar que las necesidades están orientadas al crecimiento personal
del individuo.
Si bien es cierto, estas necesidades tienen un orden jerárquico en cada
individuo, pero esta jerarquía dependerá de la importancia que le de
cada persona a cada necesidad y, conforme estas últimas queden satis-
fechas, desde el que se encuentra de menor a mayor jerarquía, la per-
sona se sentirá motivada para buscar la manera de cubrir las necesida-
des de la escala siguiente, así, se obtendrán beneficios personales y se
desarrollará satisfacción personal y con ello el crecimiento individual.
1. Necesidades fisiológicas
Son aquellas que se relacionan de forma directa con la homeostasis, es
decir, la supervivencia y el equilibrio corporal. Vera señala que dentro
de la jerarquía de necesidades de Maslow, esta escala:
Se refiere a aquellos elementos que garantizan la supervivencia del hombre,
como lo es la alimentación, la temperatura, el ritmo cardiaco, el descanso (dor-
27
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
mir). En el caso que el individuo se encuentre en la imposibilidad de satisfa-
cerlas, el resto de las necesidades dejarán de ser importantes y su motivación
estará determinada a sobrevivir5.
Este tipo de necesidades se relacionan a la calidad de vida de un indi-
viduo y que este cubra las necesidades básicas que permitan que su
subsistencia de manera digna dentro de la sociedad. Simons, Irwin,
Drinnien, Boeree, Feist y Feists, citados por Sanizaca6, afirman el
concepto señalado anteriormente y añaden que estas necesidades son
de origen biológico y se orientan a la supervivencia del hombre dentro
de la sociedad, además, señalan que, dentro de las necesidades básicas
no solo se encuentran la necesidad de vestirse o alimentarse, sino tam-
bién el sexo, respirar, necesidad de descanso, etc.
2. Necesidades de protección
Las necesidades que se encuentran en el segundo nivel, denominadas
necesidades de protección o de seguridad, propuestas por Maslow en
su jerarquía de necesidades, son aquellas que deben surgir luego de
haber cubierto las necesidades fisiológicas. Vera indica que este tipo
de necesidades “incluyen la integridad física, los vínculos familiares,
seguridad financiera como ingreso, vivienda, carro, entre otros7”. Es
decir, este tipo de necesidades se relacionan de forma directa con el
mantenimiento de la integridad de las personas, así como la seguridad
con distintos ámbitos de la vida, ya sean laboral, material, inter e intra-
personal, etc.
Por su parte, Simons, Irwin, Drinnien, Boeree, Feist y Feists, ci-
tados por Sanizaca8, manifiestan que las necesidades de protección o
seguridad surgen a partir de las necesidades fisiológicas, ya que la per-
sona desea mantener cubiertas y seguras sus necesidades básicas, de
5
Julie Carol Vera Ramírez. “La teoría de las necesidades como elemento clave en los
estudios de desarrollo”, en Revista Electrónica Conocimiento Libre y Licenciamiento (clic),
año 10, n.° 20, 2019, p. 50.
6
Blanca Alejandra Sanizaca Muñoz. “Reflexiones acerca de la motivación”, en Mapa Re-
vista de Ciencias Sociales y Humanísticas, vol. 2, n.° 8, 2018, disponible en: [http://www.
revistamapa.org/index.php/es/article/view/61 ].
7
Vera Ramírez. “La teoría de las necesidades como elemento clave en los estudios de de-
sarrollo”, cit., p. 50.
8
Sanizaca Muñoz. “Reflexiones acerca de la motivación”, cit.
28
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
las que se encuentra satisfechas, es decir, si no son cubiertas el primer
tipo de necesidades, no se podrá pasar a cubrir el siguiente escalón
de la jerarquía señalada; además, en este tipo de necesidades también
se encuentra la de seguridad y permanencia en el campo laboral, para
poder mantener ingresos económicos a lo largo de la vida del sujeto.
En síntesis, este tipo de necesidades se centran en dos aspectos: la se-
guridad física y la seguridad de los recursos, todo esto en base a las
características del mantenimiento de una vida digna individual.
3. Necesidades de amor y pertenencia
Las necesidades de amor y pertenencia por parte de los individuos
se manifiestan luego de que las necesidades fisiológicas y las de pro-
tección y seguridad han sido cubiertas. Vera (2019) afirma que “esta
categoría describe todas las necesidades que tiene el hombre por el
hecho de ser un ser social: amistad, afecto, pertenencia o afiliación a
un grupo9”. O sea, las necesidades pertenecientes a la tercera escala de
la pirámide de Maslow se relacionan con la necesidad del hombre de
recibir y transmitir amor y afecto a las personas que le generen estos
sentimientos, además de tener el deseo de ser aceptado por un grupo
social con el que comparte cierto grado de intereses.
Simons, Irwin, Drinnien, Boeree, Feist y Feists, citados por Sani-
zaca10, señalan que las necesidades de amor y pertenencia no siempre
se originan cuando las necesidades fisiológicas y se seguridad son sa-
tisfechas, sino que estas dos últimas pueden estar medianamente sa-
tisfechas para que una persona desee cubrir la necesidad de afecto y
pertenecer a un grupo social, con la finalidad de no verse inmerso en la
soledad o ser alienado por la sociedad a partir del rechazo.Estas nece-
sidades se reflejan cuando un individuo presenta deseos de casarse, de
formar una familia, al unirse a un grupo religioso, a un grupo de entre-
tenimiento como los clubs de lectura o diversas aficiones.
9
Vera Ramírez. “La teoría de las necesidades como elemento clave en los estudios de de-
sarrollo”, cit., p. 50.
10
Sanizaca Muñoz. “Reflexiones acerca de la motivación”, cit.
29
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
4. Necesidades de valoración
El cuarto tipo de necesidades, dentro de la jerarquía propuesta por
Maslow, son las necesidades de valoración o estima, las cuales se enfo-
can en la necesidad del individuo de sentir respeto y valoración hacia sí
mismo y generar estos sentimientos en las personas que se encuentran
en su entorno. Vera afirma que estas necesidades “son necesidades
psicológicas, que le garantizan la salud mental del individuo. Estas ne-
cesidades son respeto, prestigio, éxito, confianza11”. Es decir, la necesi-
dad de valoración y estima está relacionada con los logros a nivel indi-
vidual y el desarrollo de la independencia y la libertad de las personas.
Por su parte, Simons, Irwin, Drinnien, Boeree, Feist y Feists, cita-
dos por Sanizaca12, señalan que esta necesidad surge a partir de la sa-
tisfacción de las necesidades fisiológicas, de protección y seguridad, así
como las de amor y pertenencia, y están relacionadas de forma directa
con el desarrollo de la autoestima del individuo, el reconocimiento de
haber alcanzado sus objetivos y obtenido sus logros, el respeto que de-
sarrolló hacia su persona y generado en los demás hacia él.Si una per-
sona se siente poco valorada y con poca estima propia, suele sentirse
insegura ante la sociedad, ya que se considera una persona inferior y
sin valor social, lo que le generaría inseguridad, y con ello, el desarrollo
de conductas negativas que provocarían un desequilibrio mental.
5. Necesidades de autorrealización
Las necesidades de autorrealización están relacionadas de manera ínte-
gra con el crecimiento personal. Este tipo de necesidades se encuentran
en la cúspide de la escala de necesidades propuesta por Maslow y es
cubierta en base al desarrollo y solución de las necesidades fisiológicas,
de seguridad y protección, de amor y pertenencia, y de valoración y es-
tima. Vera señala que estas necesidades “se pueden asociar a los bienes
internos que se obtienen en la medida que los individuos sean virtuosos,
como creatividad, espontaneidad, disfrutar el oficio que se realiza, lo que
permite además que la persona pueda trabajar con todo su potencial13”.
11
Vera Ramírez. “La teoría de las necesidades como elemento clave en los estudios de de-
sarrollo”, cit., p. 50.
12
Sanizaca Muñoz. “Reflexiones acerca de la motivación”, cit.
13
Vera Ramírez. “La teoría de las necesidades como elemento clave en los estudios de de-
sarrollo”, cit., p. 50.
30
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Este tipo de necesidad es difícil de describir, ya que cada individuo
se siente realizado por distintos factores, dependiendo de lo que de-
see obtener a lo largo de su vida, es decir, depende del cumplimiento
de su plan de vida. Es en este punto de la escala de jerarquización de
necesidades donde, si el individuo ha logrado sus objetivos, se sentirá
satisfecho con la vida que lleva.
Por su parte, Simons, Irwin, Drinnien, Boeree, Feist y Feists, ci-
tados por Sanizaca14, afirman que las necesidades de autorrealización
suelen ser muy elevadas, por lo que sería difícil de conseguir si no se
han satisfecho las demás necesidades de la jerarquía señalada. Ade-
más, estas necesidades se relacionan a lo que es y hace una persona
y lo que esta quería para su vida, lo que potencia sus conocimientos y
desarrolla sus habilidades, las cuales, al ser valoradas por la sociedad,
le permitirían alcanzar sus logros; es decir, si una persona tiene talento
para los deportes, o quiere avocarse a esto, cubre las necesidades que
requiere para el cumplimiento de sus metas y poder ser un deportista
reconocido.
B. Satisfacción personal y su relación con el trabajo
A lo largo de la vida, las personas se encuentran en una lucha cons-
tante, tanto externa como internamente, para cubrir sus necesidades,
es decir, las necesidades fisiológicas, de seguridad y protección, las de
amor y pertenencia, de valoración y estima y, por último, las de au-
torrealización; luego de haber cubierto todas estas necesidades, la
persona se sentirá satisfecha, es decir, sentirá satisfacción personal en
base al alcance de sus objetivos individuales.La satisfacción personal
puede adquirir una expresión particular en el punto medio de la vida,
ya que, es en este momento donde se replantea el sentido de la vida, se
revisan los valores propios y los de las personas significativas. Además,
es frecuente que los sujetos se cuestionen qué han logrado en las di-
ferentes esferas de realización personal y que valoren sus aciertos y
errores en función de su nivel de aspiraciones. Este es un proceso de
revalorización de la propia vida, que los textos de psicología describen
como la segunda crisis de identidad.
14
Sanizaca Muñoz. “Reflexiones acerca de la motivación”, cit.
31
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
La satisfacción personal es el estado individual en el que una perso-
na se encuentra en armonía consigo y con su entorno, así como en un
alto grado de bienestar, por lo cual, este estado permite que la persona
se sienta feliz con los logros personales que ha llegado a alcanzar, lo
cual está relacionado también con los objetivos laborales y el desarro-
llo profesional. Saldarriaga y Vargas señalan que:
La satisfacción personal se asocia a la conformidad del individuo con el desa-
rrollo en general de su vida, la satisfacción laboral se asocia a la conformidad
con aspectos profesionales, tiempos y salario, y el balance de vida al equilibrio
de vida individual, familiar y laboral. Se considera que estos aspectos influyen
en la decisión emprendedora de un individuo que busque alcanzar dicho equi-
librio y crecimiento personal y profesional15.
No necesariamente la persona desarrollará satisfacción personal si es
que ha logrado alcanzar todos los objetivos que se haya propuesto en
su plan de vida, sino que, un individuo estará satisfecho a nivel perso-
nal si es feliz con lo que haya logrado obtener, por ello, este estado se
relaciona con el concepto de conformidad, pero de una manera posi-
tiva, ya que se siente complacido con los resultados que obtuvo. Para
sentir satisfacción personal, el sujeto debe cumplir con una serie de
requisitos: potencializar sus capacidades, materializar sus sueños en
base a sus pasiones, buscar un sentimiento de plenitud, ser autosufi-
ciente y desarrollar autoconfianza, entre otros.
Además, la satisfacción personal va de la mano con el estado de la
salud. No fumar, beber poco, hacer deporte, comer bien, son hábitos
que alargan la vida y permiten que los individuos se sientan satisfe-
chos con ellos mismos en el campo personal y profesional. Cuando se
sabe reaccionar bien a los problemas y tareas diarias es señal de buena
salud.Además, no envolverse en el estrés diario y tener siempre una
agenda ordenada en la mente para saber las tareas y obligaciones, pero
sin que esto suponga un desgaste psicológico que desencadene en la
salud de la persona. De poco sirve hacer una dieta equilibrada si se
come de pie en la barra de un bar en pocos minutos, ya que se necesita
15
Santiago Saldarriaga López y Sebastián Vargas Giraldo. Satisfacción personal, satisfac-
ción laboral, balance vida-trabajo y emprendimiento. Evidencias para economías emergen-
tes, 2018, disponible en: [http://bibliotecadigital.udea.edu.co/bitstream/10495/9827/1/
SaldarriagaSantiago_2018_SatisfaccionTrabajoEconomias.pdf ], p. 3.
32
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
de un espacio físico y una tranquilidad mental, porque ese momento
repercute en el trabajo posterior.
Por otro lado, la satisfacción laboral según Chiang, Martín y
Núñez16, es un conjunto de respuestas afectivas que un empleado
experimenta en su trabajo y lo que se relacione con este, es decir, la
satisfacción laboral es la actitud general resultante que adquiere una
persona en base al ambiente laboral en el que se encuentra. A partir de
ello, se puede inferir que, si un empleado muestra una actitud positiva
hacia su trabajo, este se encuentra satisfecho en él, y si, por el contra-
rio, se refleja una actitud negativa, pues se podría señalar que existe
insatisfacción laboral.
Por su parte, Rodríguez, López y Gonzáles17 manifiestan que el
desarrollo de la satisfacción personal se relaciona también con las ac-
tividades de ocio, ya que las personas desean compartir momentos
recreativos y de entretenimiento con ellos mismos y con los de su en-
torno, en especial con sus familiares y amigos, ya que esto genera una
sensación elevada de bienestar. Además, conforme una persona crece,
necesita más cosas, entre ellas, la realización profesional y el logro de
objetivos relacionados al ámbito laboral. Ward y King18 afirman que
cuando un individuo se siente útil y significativo en su trabajo, desa-
rrolla un estado de mayor bienestar, y con ello una serie de aptitudes
positivas hacia el trabajo que realiza, en base a la motivación personal
que ha desarrollado. Sin embargo, no solo basta con ser sentirse signi-
ficativo en el trabajo para desarrollar satisfacción personal, sino que el
lugar de trabajo proporcione un ambiente que permita que los funcio-
narios se encuentren satisfechos, es decir, se deben encontrar dentro
de una organización saludable.
En base a lo anterior, se puede afirmar que la satisfacción personal
se encuentra ligada de manera íntima a la satisfacción laboral, ya que
16
Margarita Chiang Vega, Antonio Núñez Partido y María José Martín Rodrigo. Rela-
ciones entre el clima organizacional y la satisfacción laboral, Madrid, Universidad Pontifi-
cia Comillas, 2010.
17
Ana Eva Rodríguez Bravo, Fernando López-Noguero y Ángel Luis González Olivares.
“El ocio de los jóvenes vulnerables: Importancia, satisfacción y autogestión”, en Pedago-
gía social: revista interuniversitaria, n.° 31, 2018, disponible en: [https://dialnet.unirioja.
es/servlet/articulo?codigo=6278346 ].
18
Sarah J. Ward y Laura A. King. “Poor but happy? Income, happiness, and experienced
and expected meaning in life”, en Social Psychological and Personality Science, vol. 7, n.° 5,
2016.
33
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
es un factor fundamental para el desarrollo de una persona y el esta-
blecimiento de relaciones interpersonales, como formar o mantener
una familia, tanto a nivel económico como emocional.
C. Autorrealización del individuo
La autorrealización, según la Real Academia Española, se define como
la “consecución satisfactoria de las aspiraciones personales por me-
dios propios”, es decir, es la sensación de satisfacción que desea sentir
una persona a partir del alcance de sus objetivos.
Esta necesidad, localizada en la cúspide de la jerarquía de necesida-
des de Abraham Maslow, puede ser satisfecha de manera errónea, tal
como lo señala García:
El sistema nos hace pensar que todas las necesidades en la actualidad se pueden
satisfacer consumiendo sin parar. Son “necesidades de dependencia”, que nos
genera el propio entorno físico y social, pero también falsas “necesidades de
potencial”, que representan el potencial de superación o de autorrealización19.
Si bien es cierto que los individuos se sienten realizados a partir de su
poder adquisitivo debido a que esto les permite tener con mayor faci-
lidad los productos o bienes que deseen, lo que genera una sensación
satisfactoria, pero sólo a modo superficial, ya que en algunos casos el
que un sujeto tenga dinero para banalidades no siempre significa auto-
rrealización. Sin embargo, de manera errónea, el contar con el dinero
para satisfacer el deseo de bienes materiales es confundido con el al-
cance de los objetivos planteados en el plan de vida, ya que se cree que
la persona solo puede adquirir cosas materiales a partir del desarrollo
profesional, y con ello podrá adquirir la felicidad deseada; no obstante,
muchas personas, a pesar de su poder adquisitivo, no han alcanzado a
cubrir otro tipo de necesidades, como el amor, la estima, la seguridad,
etc., lo cual impide que pueda sentirte autorrealizada.
19
Javier García López. “Publicidad, necesidades y decrecimiento. Hacia una comunicación
publicitaria menos comercial”, en Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación, n.°
134, 2017, disponible en: [https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5974558 ],
p. 136.
34
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
De acuerdo con Naranjo, citado por Hernández y Carranza20, la
autorrealización se vincula de manera directa con las variables de fe-
licidad y optimismo debido a que brindan sensaciones de bienestar al
individuo, lo que permite el desarrollo de sus capacidades a partir del
aumento de la autoestima y la autoconfianza, de modo que pueda vivir
una vida provechosa tanto para sí mismo como para los demás, ya que
su energía positiva sería admirable para quienes lo rodean. Por ello, es
necesario que las personas se enfoquen en alcanzar sus objetivos, lo-
gren cumplir con su plan de vida, lo cual permitiría cubrir la necesidad
de autorrealización.
Otra de las características relacionadas de manera íntegra con la au-
torrealización es la creatividad, la cual se conceptualiza como la pro-
ducción de elementos a partir de la nada, es decir, producir algo sin
contar con las oportunidades o los medios para conseguirlo. Aguilar21
indica que se deben promover experiencias que permitan desarrollar
la capacidad creativa del hombre, la cual es pieza fundamental en la
autorrealización ya que le permite desarrollar su potencial individual
y socialmente. Esta cualidad, propia de los seres vivos, es un proceso
de trasformación subjetivo debido a que primero se realiza el cambio a
nivel mental, se evalúan las posibilidades para su exitoso desarrollo y
se materializa la idea. Cuando el individuo ve el resultado del proceso
creativo, este se siente autorrealizado puesto que consigue los objeti-
vos con los que se desarrolla a nivel humano y social.
Maslow22 señala que la autorrealización consta de una serie de fa-
ses para que la persona se sienta realizada de manera efectiva y defini-
tiva. Este proceso se lleva a cabo durante toda la vida, ya que conforme
el sujeto crece, se originan nuevas necesidades. Es posible determinar
que la autorrealización se consigue de forma progresiva, conforme las
necesidades se generen en los individuos, deberán ser cubiertas para
sentir satisfacción y felicidad consigo mismos: mientras que un joven
20
Ronald Hernández y Renzo Carranza Esteban. “Felicidad, optimismo y autorrealización
en estudiantes de un programa de educación superior para adultos”, en Interdisciplinaria,
vol. 34, n.° 2, 2017, disponible en: [https://www.redalyc.org/pdf/180/18054403005.pdf ].
21
Guadalupe de la Cruz Aguilar Salmerón. “Desarrollo humano y creatividad. Una apro-
ximación humanística”, en El Artista, n.° 15, México, 2018, disponible en: [http://www.
redalyc.org/articulo.oa?id=87457958002 ].
22
Abraham H. Maslow. El hombre autorrealizado: Hacia una psicología del ser, Barcelona,
Edit. Kairós, 2016.
35
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
desea desarrollarse en el ámbito profesional, un adulto maduro suele
desear establecer una familia, con lo que se evidenciaría la diferencia
jerárquica respecto a la aparición de las necesidades y su cumplimien-
to para lograr la autorrealización personal.
Con esto se afirma que la autorrealización se logra de manera esca-
lonada, es decir, progresiva; al satisfacer primero las necesidades bá-
sicas para poder desarrollar una actitud de conciencia que permita el
crecimiento personal y la importancia del individuo en la sociedad.
Figura 2
La motivación personal y su influencia en la autorrealización
Fuente: Liliana Galván Oré. “Motivación: Estrategia de aprendizaje y autorrealización”, en
Revista Digital de Investigación en Docencia Universitaria (ridu), vol. 4, n.° 1, 2008.
Liliana Galván23 indica que la motivación personal influye de mane-
ra notable en el desarrollo de la autorrealización. Para desarrollarla,
primero se debe forjar una conciencia positiva de sí mismo, es decir,
trabajar en su personalidad, talentos, fortalezas y competencias, lo que
23
Liliana Galván Oré. “Motivación: Estrategia de aprendizaje y autorrealización”, en Revis-
ta Digital de Investigación en Docencia Universitaria (ridu), vol. 4, n.° 1, 2008.
36
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
ayudará a determinar qué es y para qué se encuentra en el mundo;
además, estos factores se relacionan con las experiencias aprendidas,
las cuales desarrollan la percepción, los supuestos, las creencias y las
atribuciones personales, todo esto genera una conciencia integral de
sí mismo; sin embargo, esta conciencia es desarrollada de manera in-
tegral en base a las motivaciones y necesidades de las personas, las
cuales se ven orientadas a partir de los propósitos que se tengan de la
vida, es decir, la visión, misión y tareas personales. El cumplimiento y
realización de los factores señalados orientan a las personas a auto-
rrealizarse en todos los ámbitos de la vida, al cubrir la necesidad de
sentirse realizado, se desarrollan otras características relacionadas a
la autorrealización: cultura de excelencia, experiencia óptima, optimis-
mo y creatividad.
Tener metas claras y definidas, desde la perspectiva conceptual, vie-
ne a ser el límite que marca hasta dónde se quiere llegar. Muchas veces
las personas marcan una dirección, de manera inconsciente, las cosas
que va haciendo, incluso sin planificarlas, ayudarán a alcanzar los obje-
tivos, pero en la vida se deben tomar decisiones sobre algo que trabaja
en pro de la meta. Por eso es tan importante sentir y saber cuál es la
meta que se desea alcanzar, y esto permitirá tener conceptos claros en
el interior, visualizados e integrados, todo lo que se mueve a nuestro al-
rededor, en pro de convertir sueños en realidades y lograr satisfacción.
1. Autoestima
Caballo et al. señalan que es difícil conceptualizar la autoestima. Sin
embargo, todas las definiciones acerca de esta se refieren al amor que
se tiene una persona hacia sí mismo, e indica lo siguiente:
Esa perspectiva (de globalidad y estabilidad) no descarta entender también
la multidimensionalidad de la autoestima. Podemos tener una actitud tanto
hacia un objeto en su totalidad como hacia una parte específica de él (una
“faceta” del objeto), sólo que, en el caso de la autoestima, el objeto es el mismo
sujeto24.
24
Vicente Caballo, Isabel Salazar, César Antona, Pilar Bas, María Irurtia, José Pi-
queras y Carlos Salavera. “La autoestima y su relación con la ansiedad social y las habi-
lidades sociales”, en Psicología Conductual = Behavioral Psychology: Revista Internacional
de Psicología Clínica y de la Salud, vol. 26, n.° 1, 2018, p. 24.
37
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Desarrollar autoestima genera una sensación de estabilidad emo-
cional, además de satisfacción personal con las características parti-
culares de sí mismo. Además, la autoestima se centra en la actitud que
se tiene acerca de la faceta de uno mismo, cómo este se observa en la
sociedad y el valor que ha adquirido de sí con el paso del tiempo. Por
otro lado, Caballo et al. afirman lo siguiente:
La persona posee una autoevaluación de referencia o estándar, pero puede
tener fluctuaciones situacionales en función de los roles que desempeña, las
expectativas, las actuaciones, las respuestas de otros, etc. Así, alguien que
tiene generalmente actitudes favorables hacia sí mismo, se respeta a sí mismo
y se considera una persona valiosa, puede, en ciertos días y en situaciones
particulares, sentirse mejor o peor consigo mismo respecto al modo habitual25.
La autoestima se relaciona con la evaluación que se tiene de uno mis-
mo y los roles que desempeña, es decir, su eficiencia y la efectividad
con la que logra sus objetivos, además de que está influenciada por la
respuesta de los otros hacia sí mismo. Es decir, si se tienen resultados
favorables de personas ajenas al individuo, en base a los logros alcan-
zados, se desarrollará un sentimiento mayor de valoración y respeto
hacia él mismo. Esta cualidad permite la autorrealización.
2. Autoconcepto
El autoconcepto hace referencia a la percepción y la idea que tiene el
individuo sobre sí mismo. Es decir, la formación cognoscitiva que tiene
acerca de sí mismo a partir de la imagen que el individuo cree tener, lo
que desea ser y lo que manifiesta de sí mismo en los demás. Al respec-
to, García y Méndez señalan que:
El autoconcepto de una persona es un factor muy importante en su conducta
en cuanto que puede determinar unas acciones u otras. En este sentido, el
autoconcepto se forma a través de la percepción que el sujeto tiene de las
reacciones de los demás ante su conducta. Por tanto, en el ámbito educativo,
el autoconcepto de los estudiantes tiene una importancia decisiva al ser un
25
Caballo, Salazar, Antona, Bas, Irurtia, Piqueras y Salavera. “La autoestima y su re-
lación con la ansiedad social y las habilidades sociales”, cit., p. 25.
38
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
factor en la personalidad del sujeto, influir en su propia conducta, así como en
sus relaciones con los demás, y determinar su salud mental26.
Se le da una mayor importancia al autoconcepto que el individuo tie-
ne a partir de la adolescencia, ya que es en esta etapa donde se busca
la aceptación personal y social. De esta manera forma una imagen de
acuerdo a la manera en la que se percibe y cómo lo perciben los demás
para poder desenvolverse e integrarse en un grupo social que compar-
ta sus intereses, aficiones y deseos.
Conforme un individuo crece, puede cambiar el concepto que tiene
acerca de sí mismo, pero en relación a lo que esperan los demás, ya
que la imagen que proyecta de sí mismo puede variar conforme esta se
realice a nivel personal. Tener un autoconcepto positivo permite que la
persona se sienta autorrealizada, lo cual cubriría la necesidad señalada
en la jerarquía de Maslow, respecto a la autorrealización, en base a la
satisfacción y el bienestar individual.
3. Autoimagen
El concepto de autoimagen suele ser confundido con el autoconcepto
ya que ambos se refieren a la concepción del individuo sobre sí mismo.
Sin embargo, la autoimagen es la representación mental de los detalles
que están a la vista, así como de las cualidades que caracterizan al indi-
viduo a nivel personal. Este concepto también se puede ver influencia-
do por la opinión que tengan los demás sobre el individuo, sin embar-
go, depende del individuo mismo forjar una autoimagen positiva que le
permita superar sus inseguridades sociales.
Es decir que la autoimagen es una fotografía interna del individuo
sobre sí mismo, la cual caracteriza lo que es. En general, ésta suele re-
presentar características falsas, lo que causa distorsión en la autoima-
gen, perjudica el alcance de la felicidad por parte de la persona, y con
ello, cubrir su necesidad de autorrealización. De igual modo, la autoi-
magen es el factor fundamental para que un individuo triunfe o fraca-
26
David José García Guillamón e Inmaculada Méndez Mateo. “Autoconcepto y conductas
antisociales en alumnos de secundaria”, en José Jesús Gázquez Linares et al. (comps.).
Investigación en el ámbito escolar: Un acercamiento multidimensional a las variables psi-
cológicas y educativas, vol. ii, España, Asociación Universitaria de Educación y Psicología,
2016, p. 36.
39
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
se, porque él mismo es el resultado de su imaginación. Es imposible ir
más lejos de la imagen que tiene de sí mismo.
Lo mismo ocurre en el trabajo o profesión. El individuo tiene que
verse mentalmente solucionando problemas, sobresalir, siendo admi-
rado y hasta puede encontrar las soluciones a los problemas. Por su-
puesto, nada funciona sin acción, hay que prepararse y trabajar para
cumplir los objetivos. La manera de adquirir autoconfianza es sólo a
través de la preparación. Si se logra adquirir una autoimagen positiva,
la persona se autorrealizará de manera positiva también, adquiriendo
bienestar general.
4. Autoconfianza
Otra de las características de la autorrealización es la autoconfianza,
la cual se define como el convencimiento personal que tiene el indivi-
duo sobre sí mismo para realizar con éxito determinadas actividades
que le sean encomendadas. Hay tareas o misiones que se le presentan
a las personas para las cuales siente que no está preparado o, por la
magnitud del problema, deben potenciar sus capacidades para poder
solucionarlo, esto sólo se logrará al generar confianza personal, lo que
permitirá que se tomen decisiones favorables para resolver el proble-
ma en cuestión o enfrentar de manera positiva la situación.
De esta manera, la autoconfianza depende del desarrollo de habili-
dades en base a la solución de desafíos, es decir, se relaciona de forma
directa a la cuestión subjetiva del sujeto, ya que si una persona logra
enfrentar efectivamente los obstáculos, genera una idea positiva so-
bre sí mismo. De igual forma, el desarrollo positivo de la autoestima, el
autoconcepto, la autoimagen y la autoconfianza permite que los indi-
viduos se sientan satisfechos con sus logros, su imagen personal, y con
la forma en que enfrentan los diversos problemas que surgen a lo largo
de su vida, lo cual genera la sensación de autorrealización, y con ello,
el bienestar personal. Por otro lado, para que el individuo pueda auto-
rrealizarse es necesario tener un plan de vida, con los objetivos que se
desean alcanzar conforme crece y adquiere mayores expectativas. El
plan de vida está determinado por los siguientes elementos:
• Las metas fijadas
• Las expectativas
40
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
• El esfuerzo
• El alcance de las metas
• Experiencias vividas
• Aprendizaje logrado en el proceso
Cuando un individuo se fija metas establece el menester de cubrir cier-
tas necesidades a lo largo de su vida, las cuales se basan en las aficio-
nes y expectativas que le permitan sentirse satisfecho a nivel personal
al final de su vida. Para alcanzarlas, los individuos deben esforzarse,
dejar de lado ciertas actividades de ocio para obtener resultados po-
sitivos. Sólo el esfuerzo y el interés de la persona generarán el logro
de las metas propuestas. Visto desde las aspiraciones que tienen las
personas, los logros no siempre desencadenan en que la persona sien-
ta satisfacción personal, ya que no siempre consigue lo que se esta-
bleció en un primer momento en su plan de vida, sino que consigue
logros que no se relacionan directamente con sus aspiraciones. Por
ello, es necesario establecer y cumplir los logros más importantes que
han sido establecidos de acuerdo al plan de vida que se desea alcanzar,
para sentir cierto grado de satisfacción a partir de su cumplimiento, si
quiere, a nivel parcial.
Entonces, las metas, los objetivos y las aspiraciones son piezas fun-
damentales para obtener satisfacción personal, a partir del bienestar
que se genera y, con ello, cubrir la necesidad personal de sentirse au-
torrealizado, puesto que no cumplirlas, generaría sentimientos de fra-
caso y frustración. Además, se deben tener en cuenta los recursos que
se pueden emplear para alcanzar los objetivos planteados, el tiempo
que se tiene para su realización, el método que se debe emplear en
base a su efectividad, entre otros. De igual modo, para que las personas
pueden autorrealizarse es necesario adoptar responsabilidad social y
aceptar hechos inevitables, atendiendo los siguientes aspectos:
• Impedir culparse o culpar a otros por errores que no se han podido
evitar.
• Aceptar que se puede generar un cambio, producto de la concien-
cia, responsabilidad y voluntad de la persona.
41
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Aceptar la posibilidad de mejorar a partir del desarrollo de capaci-
dades.
Cambiar los pensamientos destructivos y transformarlos a partir
del sentimiento de autoconfianza.
Revisar las normas y valores sociales.
Replantear una nueva metodología para cambiar un estado de vida
negativo, trasformando de forma positiva el plan de vida señalado,
sin cambiar la esencia del mismo.
Utilizar la creatividad y la capacidad de resiliencia para enfrentar
los obstáculos que se presentan a lo largo de la vida, aprender de
estos para superar, en base a la experiencia, los problemas que sur-
jan a futuro.
Implementar una vida más humana, empática, que permita poner-
se en la posición del otro para poder ayudar a los demás.
Retar al miedo, ya que con el tiempo generará frutos que permitan
aumentar el autoconcepto positivo que se tiene de uno mismo, así
como la autoimagen y la autoconfianza.
Vigilar los sentimientos y pensamiento negativos, ya que ello impe-
dirá la autorrealización.
Adoptar hábitos saludables, dejar de lado la influencia negativa de
la sociedad, así como las estructuras sociales que solo impiden el
desarrollo personal y generan insatisfacción de forma innecesaria.
Para sentir que se ha obtenido una vida digna, en la que se contro-
la el mundo exterior en base a las emociones y los logros alcanzados,
es necesario dejar de lado los pensamientos e influencias negativas, y
aceptar la realidad del entorno en la que se encuentra el individuo. En
síntesis, Estrada afirma que:
42
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
El hombre está impulsado por una tendencia hacia la autorrealización: este
postulado responde a la influencia del humanismo norteamericano, pues
para Maslow la autorrealización es una tendencia innata que está ligada
a la libertad, pues esta me acerca o me aleja. De acuerdo con el autor, las
características de una persona autorrealizada por la confianza, la honestidad,
la libertad y la conciencia…27.
Todos los seres humanos buscan autorrealizarse a partir del logro de
los objetivos de su plan de vida, los cuales están relacionados con el
ámbito profesional, emocional, familiar, etc., es decir, buscan alcanzar
muchos objetivos a lo largo de su vida; sin embargo, las personas sue-
len usar su tiempo de forma poco productiva, lo que impide cumplir el
plan de vida. Por ello, es indispensable que se valore el tiempo de vida y
que se use de manera provechosa, lo que permitirá la autorrealización
a partir de la sensación de satisfacción al cubrir todas sus necesidades.
II. Tiempo de vida
La edad es la periodización de etapas de la vida humana durante los
años vividos en un determinado espacio, en relación con su entorno, lo
cual también se puede catalogar como el tiempo que lleva de existencia
una persona desde el momento de su nacimiento. Esto se relaciona con
el tiempo de vida que tiene una persona, sin embargo, en la actualidad,
el concepto de tiempo de vida también se relaciona al modo en el que se
emplea el tiempo para alcanzar los objetivos propuestos en el plan de
vida, de acuerdo a la edad que tenga el sujeto en cuestión. Es decir, con-
forme un individuo crece, genera una serie de necesidades: mientras
que un niño necesita principalmente de juegos y actividades recreativas
para sentirse satisfecho, un adulto requiere de realización profesional y
un mayor sueldo para sentirse pleno y satisfecho consigo mismo.
Curioso y Navarro28 resaltan la característica particular del tiem-
po, es decir, su dinamismo y cómo influye en la vida de las personas,
27
Laura Estrada. Teorías y métodos - Humanismo. Eje 2: analicemos la situación, Bogotá,
Fundación Universitaria del Área Andina, 2017, disponible en: [https://digitk.areandina.
edu.co/bitstream/handle/areandina/2425/RP_eje2.pdf?sequence=1&isAllowed=y ], p. 7.
28
Fernando Curioso y José Navarro. “Cambios horarios y diarios en la motivación la-
boral: ¿Influye el tiempo objetivo en la motivación en el trabajo?”, en Psychologica, vol.
62, n.° 1, 2019, disponible en: [https://impactum-journals.uc.pt/psychologica/article/
view/1647-8606_62-1_13].
43
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
quienes también adquieren características en base a su desarrollo
cambiante o fluctuante en el tiempo. Conforme este avanza, el hombre
desarrolla una variable de independencia, desapegándose del núcleo
familiar y estableciendo su propia familia, además, de tener otras res-
ponsabilidades como el cuidado de los padres por parte de los hijos, los
cambios biológicos, las nuevas responsabilidades, entre otras caracte-
rísticas que serán adquiridas en el curso del tiempo, pero el individuo
debe tener cierto grado de motivación para adquirir y desarrollarse
efectivamente permitiéndole alcanzar sus objetivos en un tiempo es-
tablecido para que así pueda aprovechar y gozar de sus logros a una
edad significativa.
En la actualidad, para aprovechar el tiempo y convertirlo en un tiem-
po de vida provechoso, las personas se centran en alcanzar tanto sus
objetivos profesionales como los emocionales, que están ligados a la fa-
milia y los amigos. Sin embargo, no todas las personas pueden alcanzar
con la misma facilidad que otras los objetivos que se hayan propuesto
en su plan de vida, ya que, en el caso del género, las mujeres deben cen-
trarse en las labores del hogar, así como en sus labores profesionales,
mientras que los hombres suelen centrarse en el desarrollo profesional
y no tener tiempo para la familia. Ambas situaciones generan dificul-
tades para conseguir un tiempo de vida saludable, sin embargo, si la
persona se enfoca en lograr sus objetivos a pesar de los obstáculos que
se le presenten, esta se sentirá satisfecha a nivel personal.
A. Tiempo
El tiempo, por lo general, es entendido como el día a día, es decir, las
fracciones de segundos, horas o días en los que se realizan determina-
das actividades; lo cual hace que las personas lleven una vida mucho
más agitada, caracterizada por el avance inmediato del tiempo y los
acontecimientos que suceden en este, además de los participantes de
estos sucesos. Sin embargo, en la actualidad, el tiempo no es solo con-
ceptualizado por las labores que se realizan en un determinado mo-
mento, sino como el aprovechamiento que se le da a lo largo de la vida.
El tiempo es conceptualizado de diversas maneras, en el ámbito de
la física se le relaciona con la duración entre dos acontecimientos, los
que permite ordenar los sucesos de acuerdo al tiempo en el que sur-
gieron, es decir, en presente, pasado y futuro. Sin embargo, el tiempo, a
44
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
nivel social, se toma como un recurso dinámico, el cual debe ser dedi-
cado la familia, el ocio, las labores profesionales, etc. García, Aguirre
y Carrasco señalan que:
Los enfoques económicos dominantes, con su tratamiento del tiempo como
“recurso escaso” con características de linealidad y homogeneidad, legitiman
esta situación. Los problemas de asignación del tiempo derivados de su
concepción de recurso escaso, se resuelven a través de una mera elección
personal entre las cantidades dedicadas a trabajo mercantil y ocio (como
hacen los modelos simples del análisis del mercado laboral) o introduciendo
la diferencia entre trabajo mercantil, ocio y trabajo doméstico, de esta manera,
los tiempos se nos presentan como intercambiables, aunque el tiempo de
trabajo remunerado, como fuente importante de la obtención de beneficio, es
el único que se mercantiliza y, en consecuencia, asuma la forma de dinero29.
Entonces, el tiempo es visto como un recurso homogéneo, el cual es
brindado a las personas para que hagan uso de este de acuerdo a sus
necesidades. En la edad adulta, un individuo reparte su tiempo entre
las actividades laborales y el ocio, ya que debe mantener un equilibrio
entre sus logros profesionales y su calidad de vida social relacionada
a los lazos familiares, al amor y al tiempo para uno mismo. De igual
modo, el tiempo libre o tiempo de ocio es el tiempo individual que le
dedica una persona a las actividades que no están relacionadas con
carga laboral, es decir, es el tiempo en el que se puede reposar de las
responsabilidades y dedicarse a actividades que guste y diviertan a ni-
vel individual o grupal. Al respecto, Moreno, Borrás y Trinidad se-
ñalan que “el tiempo libre, cuando se percibe como tiempo de ocio,
aparece como un oasis obligado en medio de la nada, una vía de escape
para ocupar la mente o desconectarse30”.
Por otro lado, el uso del tiempo tiene una relación importante con
los cambios sociales de la actualidad. Tomás Cano afirma que “los cam-
bios sociales experimentados en las últimas décadas han modificado
29
Rosario Aguirre, Cristina García Sainz y Cristina Carrasco. “El tiempo, los tiempos, una
vara de desigualdad”, Serie Mujer y Desarrollo, n.° 65, Santiago de Chile, Naciones Unidas,
2005, disponible en:
[https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/5942/
S055367_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y ], pp. 52 y 53.
30
Sara Moreno-Colom, Vicent Borràs Català y Albert Trinidad Jiménez. “Ni escuela, ni
trabajo: El tiempo libre como un oasis obligado en medio de la nada”, en Anuario iet de
Trabajo y Relaciones Laborales, vol. 4, 2017, p. 109.
45
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
los usos del tiempo de los individuos. Sin embargo, cómo se emplea
el tiempo viene condicionado por la posición que se ocupa en la es-
tructura social31”. Sin embargo, es necesario detallar que, conforme la
persona sea más exitosa y alcance un trabajo que le permita tener ma-
yor flexibilidad de horarios o cubrir necesidades terciarias, como rea-
lizar viajes por un largo periodo de tiempo a lugares con un alto costo
de vida, entre otras, permite evidenciar que la persona ha hecho uso
de su tiempo de manera efectiva lo que le ha permitido alcanzar sus
objetivos y escalar a nivel social, ya que puede gozar de la ventaja de
disfrutar de su familia y de otras actividades de entretenimiento que
no podría alcanzar una individuo que no haya hecho uso de manera
eficiente del tiempo otorgado. Por ello, en la actualidad, el tiempo es
una herramienta fundamental para desarrollarse de manera efectiva,
tanto a nivel individual como a nivel social, ya que en base al buen uso
de este, es más viable conseguir el éxito que se desea alcanzar.
B. Tiempo de vida
El tiempo de vida está relacionado con la edad, es decir, con el tiempo
que vive un ser desde su nacimiento hasta su muerte. La edad es un
período que puede ser fragmentado en días, semanas, meses o años, lo
cual cataloga el tiempo en el que una persona existe en el mundo. La
edad de una persona permite posicionarla en una etapa de la vida, res-
pecto a su desarrollo humano, ya sea niñez, juventud, adultez o vejez,
lo que permite estudiar sus características e integrarse en un grupo
de acuerdo a su edad. Así mismo, la edad es la periodización en la que
puede dividirse cada período en que se considera la vida humana du-
rante los años vividos en un determinado espacio, en relación con su
entorno, también se puede catalogar como el tiempo que lleva de exis-
tencia una persona o ser vivo desde su nacimiento. Nuria Rodríguez
conceptualiza la edad, relacionada al tiempo de vida, de la siguiente
manera:
31
Tomás Cano. “Tiempo y desigualdad en las dinámicas laborales y familiares”, en Revista
Internacional de Sociología, vol. 75, n.° 1, 2017, disponible en: [http://revintsociologia.
revistas.csic.es/index.php/revintsociologia/article/view/669/815 ], p. 1.
46
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
La edad es un concepto lineal y que implica cambios continuos en las personas,
pero a la vez supone formas de acceder o perdida de derecho a recursos, así
como la aparición de enfermedades o discapacidades. Pero uno de los cambios
más relevantes es la llegada a la edad de jubilación y el proceso de adaptación
a la nueva etapa es un tema destacado de estudio y aplicación de nuevos
programas de formación dirigidos a este colectivo de personas32.
Entonces, gracias a los estudios que se realizan en cuanto a la variable
edad, se pueden evidenciar los cambios físicos, sociales y culturales
que sufre un sujeto de acuerdo a su nivel de desarrollo. A esto se le
denomina edad cronológica, la cual se basa en la medida de tiempo es-
tablecida en el calendario, en el que la persona interactúa con el medio
ambiente, es decir, con su entorno. De esta manera, la edad cronológica
se asocia de forma directa con el crecimiento biológico, del cual tam-
bién se tiene una edad. Filardo señala lo siguiente:
La edad biológica es la que corresponde al paso del tiempo en los cuerpos,
la cual aún con variaciones medioambientales y genéticas, suponen cierta
constancia en la especie humana, así como en otras especies. Marca por
ejemplo “la edad de fertilidad” de las mujeres, como algo “naturalmente”
atado a esa doble condición que otorga el sexo y la edad33.
La edad biológica es el tiempo de vida y las características biológicas
del ser humano. Esta se relaciona con la esperanza de vida de las per-
sonas, así como con las particularidades a nivel biológico de estas. El
avance de la ciencia ha permitido que se puedan determinar los cam-
bios biológicos que surgen a partir de la edad, lo que permite realizar
estudios acerca de la medida de esperanza de vida, la supervivencia
poblacional, las enfermedades o trastornos a los que son propensos los
individuos en determinada edad, entre otras cosas. Además, el estudio
de la edad biológica permite relacionar los resultados con el fondo de
pensiones, sistemas de salud, etc. La edad cronológica y la edad bioló-
gica no siempre se encuentran en sincronía, ya que esta puede variar
32
Nuria Rodríguez Ávila. “Envejecimiento: Edad, salud y sociedad”, en Horizonte Sanita-
rio, vol. 17, n.° 2, 2018, disponible en: [http://www.scielo.org.mx/pdf/hs/v17n2/2007-
7459-hs-17-02-00087.pdf ], p. 88.
33
Verónica Filardo. “Juventud, juventudes, jóvenes: Esas palabras”, en Última Década, vol.
26, n.° 50, 2018, disponible en: [https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&p
id=S0718-22362018000300109 ], p. 113.
47
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
en alrededor 12 años, de acuerdo a las características fisiológicas de la
población.
Otra medida del tiempo de vida y su relación con la edad cronológi-
ca es la edad social, la cual, de acuerdo con Filardo, es definida de la
siguiente manera:
La edad social conlleva las normas, mandatos y roles sociales; gran parte
de las instituciones están definidas por las edades de quienes las integran o
para los cuales definen su función. Por edad subjetiva se hace referencia a la
autoimagen, identidad negociada y estrategias desplegadas para regularla, vale
decir para regularse como perteneciente a una determinada clase de edad34.
La edad social está relacionada con las circunstancias de vida de las
personas, y sus características particulares respecto a la etapa vivida
en la sociedad. Es decir, si una persona tiene alrededor de 60 años, y,
por cuestiones sociales, se convierte en alguien que ya no es produc-
tiva y eficaz en su centro de labores, ya que atraviesa por problemas
fisiológicos que dificultan cumplir con sus objetivos laborales, por ello,
este individuo es apartado de este grupo social e incluido en el grupo
social de los jubilados; mientas que, para cubrir su puesto de trabajo,
se requiere de una persona que se encuentra en una edad alrededor
de los 30 años, lo cual la convierte en una persona efectiva y útil para
el trabajo. Por lo anterior, se puede establecer que la edad social tanto
de manera positiva como negativa a nivel individual, dependerá de la
edad por la que atraviesen los individuos y su valor a nivel social.
Además, otro tipo de edad relacionada con la edad cronológica es la
edad burocrática. Esta se conceptualiza como los derechos y deberes
que se tienen a determinada edad y que fueron promulgados por el
Estado. Filardo señala que la edad burocrática es:
Aquella que el Estado, y las instituciones establecen para la adquisición de
determinados derechos y obligaciones, así como para distribución de cargas
y beneficios. Así la edad para adquirir los derechos civiles, como el votar y
ser votado(a) -las edades pueden diferenciarse en función del cargo electivo
que se ocupe-, la edad para ingresar al sistema educativo, o para empezar a
trabajar en forma remunerada, para participar de determinados programas
públicos, etc.35.
34
Filardo. “Juventud, juventudes, jóvenes: Esas palabras”, cit., p. 113.
35
Ídem.
48
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
La edad burocrática se caracteriza por las medidas brindadas por el
aparato administrativo y la administración pública impartida por el Es-
tado, además de las obligaciones y beneficios políticos que se brindan
o se retiran de las personas, de acuerdo a la edad en que se encuentra.
En el caso de las personas jóvenes, estas adquieren el derecho al voto,
pueden demandar normas que los beneficien, entre otros, en el caso
de los niños, estos tienen derecho a la educación, la recreación, y el
Estado se enfoca en la defensa de su integridad por su vulnerabilidad;
mientras que en el caso de las personas de la tercera edad, quienes en
su juventud tenían la obligación de aportar a un sistema de pensiones,
cuando se jubilan pueden acceder al cobro de este fondo de pensiones.
Es decir, la edad burocrática se relaciona directamente con las normas
impuestas por el Estado en base a edades determinadas.
Por último, se encuentra la edad histórica, también denominada
como etapas históricas, la cual se centra en el estudio de la historia y
el tiempo en el que se desarrollaron hechos particulares que fueron
determinantes en la sociedad de la época, y que dejaron enseñanzas
para las generaciones futuras. Respecto a la edad histórica, Verónica
Filardo señala que “cobra sentido incluir la edad histórica, implicando
que lo que se intenta sincronizar con una edad cronológica también
depende del momento histórico-social36”. La edad histórica, como lo
señala su denominación, se relaciona directamente con el estudio de la
historia y los cambios sociales, políticos, culturales, etc., que se origina-
ron en determinada edad.
El tiempo de vida y cómo se emplea depende de la jerarquía que
le de cada individuo a sus necesidades. En el caso de la mujer, esta se
enfoca en el desarrollo integral de su familia, su mantenimiento y cui-
dado; sin embargo, no suele tener el tiempo necesario para dedicarse
a su familia y a su desarrollo profesional, lo que produce un estrés per-
judicial para su vida. Cano manifiesta lo siguiente:
La cuestión central aquí, en realidad, es imposible de discernir: no podemos
saber si el estrés y/o la fuerte orientación a lo laboral lleva a pasar menos
tiempo en familia (o directamente no tenerla) o si se produce al revés. Es decir,
no podemos definir con certeza la dirección de la causalidad con los datos
actualmente disponibles37.
36
Filardo. “Juventud, juventudes, jóvenes: Esas palabras”, cit., p. 113.
37
Cano. “Tiempo y desigualdad en las dinámicas laborales y familiares”, cit., p. 4.
49
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
El estrés generado en las mujeres, a partir del objetivo de cubrir sus
necesidades en el tiempo que poseen, resulta perjudicial para su salud,
así como para su desarrollo profesional, lo que se evidencia en dolores
de cabeza, envejecimiento prematuro, surgimiento de enfermedades
relacionadas al sistema digestivo, entre otras. Por otro lado, las muje-
res deciden formar una familia de acuerdo al contexto situacional, en
el que se toman en cuenta los factores económico y social, y la relación
con su pareja. La edad promedio para el establecimiento de una familia
es alrededor de los 30 años, ya que es una edad en la que un individuo
adquiere cierto grado de madurez. De acuerdo a ello, Verónica Filar-
do señala lo siguiente:
Dos de cada tres mujeres universitarias en caso que tengan hijos, lo tendrán
superados los 30 años; edad a la que una gran proporción de mujeres de
menores niveles educativos ya son abuelas. Esto implica que la forma en
que se ha vivido y los roles que se han desempeñado hasta los 30 años para
algunos jóvenes, sostiene diferencias abismales con otros; a la misma edad
que unas ya han gestado, parido y criado varios hijos y probablemente tengan
varios nietos; otras han invertido tiempo en capital educativo (han sido
estudiantes)38.
La edad en la que la mujer conforma una familia, o decide tener hijos,
depende, en su mayoría, de la escala social en la que se encuentre y el
nivel educativo que haya recibido, sobretodo el relacionado a la educa-
ción sexual. Mientras que las mujeres universitarias tienes hijos luego
de haberse establecido a nivel profesional, las mujeres que no pueden
acceder a una educación superior, son las que forman una familia a
muy temprana edad, ya que las circunstancias sociales en las que se
encuentran, y el poco interés del Estado en brindarles conciencia res-
pecto a la planificación familiar, propicia que dejen sus aspiraciones y
se encarguen, en principio, de su familia. Esto repercute en la edad en
que las mujeres se hacen cargo de los nietos, ya que mientras más jó-
venes se conforme una familia, más jóvenes serán las abuelas, quienes
tendrán que apoyar a sus hijos en esta nueva etapa de su vida, al dividir
su tiempo entre familia y trabajo para poder mantener a la familia lo
mejor posible.
38
Filardo. “Juventud, juventudes, jóvenes: Esas palabras”, cit., p. 112.
50
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Respecto al tiempo de vida, los beneficios de estar en una posición
social más alta y su relación con la autorrealización personal, Pujol et
al. indican lo siguiente:
Estimar el tiempo por vivir a cada edad tiene algunas ventajas, que se hacen
especialmente valiosas para los que se encuentran en la parte alta de la pirámide.
Invita al individuo a pensar en el tiempo de vida restante, y a mirar por tanto
a la probable fecha de su muerte y no a la cierta de su nacimiento. Permite
a los interesados adecuar conductas y hábitos de vida, planificar actividades,
desarrollar comportamientos apropiados de ahorro e inversión, prevenir los
costes de salud que suelen ser crecientes en los últimos años de vida39.
Es necesario que los individuos piensen en qué harán en el tiempo de
vida, es decir, deben establecer un plan de vida para poder utilizar su
tiempo de manera óptima y efectiva. Además, si una persona se en-
cuentra en una posición social más alta, esta tendrá diversos beneficios,
entre ellos, poder mantener una vida saludable, lo cual implementará
en su plan de vida para poder tener una vida más larga que le permita
alcanzar sus objetivos, y disfrutar de ellos durante un mayor tiempo.
El que las personas se enfoquen en mantener una vida saludable, or-
ganizándola y manteniendo su salud, es positivo, ya que minimiza los
cuidados que deberá mantener a futuro, así como los de su familia, lo
que a la larga, reduce sus gastos públicos en cuanto a salud, disminuye
el tiempo que debe dedicar al cuidado de los padres y a su vez, la carga
familiar.
Es necesario precisar los cambios que se producen en cada una de
las etapas de la vida, y los aspectos en los que se hace uso del tiempo
acorde a la edad cronológica de la persona.
1. Adulto joven
Esta etapa comienza alrededor de los 20 años y concluiría a una edad
aproximada a los 34 años, en esta, la persona se hace cargo de una serie
de responsabilidades, a las cuales, muchas veces no sabe hacerle frente.
39
Rogelio Pujol, Alba Ayala, Antonio Abellán, Julio Pérez y Diego Fariñas. “Hasta cuándo
vivirá tu generación. Años de vida restante según edad y sexo”, en Informes Envejecimiento en
Red, n.° 23, 2019, disponible en: [http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/
enred-tiempovidarestante-inf23.pdf ], p. 5.
51
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Verónica Gaete afirma que este período se caracteriza por las compe-
tencias sociales y emocionales que desarrolla, e indica lo siguiente:
Los procesos previos se verán facilitados por la aparición del pensamiento
abstracto. Durante las diversas fases de la adolescencia el joven irá
experimentando una serie de cambios a nivel psicológico, cognitivo, social,
sexual y moral -que repercuten entre sí y a la vez están influidos por el
desarrollo físico (incluyendo el cerebral)- los cuales le permitirán ir logrando
progresivamente las tareas antes descritas. La familia se verá sometida
a tensiones durante esta etapa, siendo importante que favorezca que el
joven consolide una identidad propia y se haga independiente. Si todo ha
evolucionado favorablemente, a fines de la adolescencia el individuo estará
en buena situación para enfrentar las tareas de la adultez joven. Si no es así,
puede presentar problemas en las etapas posteriores del desarrollo40.
Este período tiene rasgos de la pubertad, así como de la poca madurez
a nivel psicosocial que se asocian a esta, lo cual dificulta que la persona
cumpla sus responsabilidades de manera eficiente, dándole más im-
portancia a actividades superfluas que a aquellas que ayudarán a su
desarrollo personal. Además, puesto que en esta etapa el adolescente
aun busca su identidad y consolidarse en un grupo social, brinda más
importancia a aspectos poco relevantes, a pesar de que desee conse-
guir autonomía psicológica, independencia financiara, entre otras co-
sas, las cuales se obtendrán, tarde o tempo, siempre y cuando el ado-
lescente se centre en desarrollar capacidades que le permitan alcanzar
sus objetivos, de acuerdo a la realidad social en la que se encuentre y
que permita acceder a las oportunidades.
En el caso de la mujer, esta etapa se caracteriza por asumir tanto el
rol familiar como el social, es decir, hacerse responsable de su vida y de
las personas que se encuentran en su entorno familiar. Las decisiones
que se tomen en esta etapa repercutirán en su salud a futuro, así como
en su desarrollo profesional y el establecimiento de relaciones inter-
personales, ya que no se tiene una madurez completa y es fácilmente
influenciable sobre las decisiones que tome para su vida.
Sin embargo, esta etapa también se caracteriza por poder potencia-
lizar el desarrollo intelectual, emocional y físico, lo que se evidencia
40
Verónica Gaete. “Desarrollo psicosocial del adolescente”, en Revista Chilena de Pediatría,
vol. 86, n.° 6, 2015, disponible en: [https://scielo.conicyt.cl/pdf/rcp/v86n6/art10.pdf ],
p. 442.
52
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
en la salud de las mujeres, ya que en la edad adulta joven, gozan, en su
mayoría de una buena salud. No obstante, se encuentra influenciada
por la imagen que se comparte en los medios de comunicación, y que
desean obtener, perjudicando su nutrición y su seguridad a nivel per-
sonal, lo que puede desencadenar, a futuro, en problemas psicológicos
y físicos. Por último, esta es la etapa crítica del desarrollo humano para
potencializar su inteligencia, ya que se enfoca en los problemas y en la
búsqueda de soluciones, así como en la evaluación de los resultados;
además de desarrollar la inteligencia social, lo que aumenta su valor
en la etapa adulta madura, ya que en esta gozará de los beneficios que
obtenga a partir de la elección de su vida relacionada al mundo laboral,
o viceversa.
2. Adulto maduro
La etapa de adulto maduro, en la que también se encuentra la etapa
de adulto medio, se caracteriza por el proceso de envejecimiento, en el
que se ven los resultados de las decisiones tomadas y el estilo de vida
que se ha llevado en el pasado y en el presente. A nivel intelectual, en
esta etapa se desarrolla el pensamiento formal, además de que se inte-
gra el pensamiento objetivo y analítico con el pensamiento subjetivo y
simbólico, centrándose más en la interpretación.
Al inicio de esta etapa se mantiene una condición física y psicológica
saludable, así como una situación económica estable. Además, se pone
en práctica el desarrollo de habilidades que puedan contrarrestar el
efecto de la edad, al mantener una vida organizada y una alimentación
saludable. A pesar de las repercusiones físicas que sufren las personas
en esta etapa y la disminución de habilidades motoras, no es sinónimo
de desempeño deficiente, ya que pueden hacerse cargo de sus respon-
sabilidades laborales sin mayor dificultad.
En el caso de las mujeres, en esta etapa se produce un evento bioló-
gico importante: el cese de la menstruación y el inicio de la menopau-
sia. Estos cambios no solo afectan a la persona a nivel biológico, sino
también a nivel psicológico, ya que, en muchos casos, la mujer resalta
el valor reproductivo que tiene, y al perder esta característica particu-
lar, genera insatisfacción en el nuevo proceso de desarrollo.
53
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
3. Adulto mayor
Esta es la última etapa del desarrollo humano, la que se comprende
desde los 60 años y se caracteriza por los problemas en torno a la sa-
lud, las enfermedades que surgen por el estilo de vida que se ha llevado
a lo largo de los años y, de acuerdo a este, serán efectos de mayor o
menor intensidad en la senectud. Por lo general, las personas que se
encuentran en la tercera edad son consideradas como sabias, por la ex-
periencia que han adquirido a lo largo de su vida y la madurez que han
desarrollado, lo cual genera un mayor nivel de confianza hacia ellos.
Esmeraldas et al.41 afirman que el proceso de envejecimiento que
se desarrolla en esta etapa se enfoca, en principio, en el orden biológi-
co y psicológico, pero también a nivel social, ya que en este las perso-
nas de tercera edad adquieren a un rol relacionado a la creencia de su
poca productividad, por ello son jubilados de sus puestos de trabajo y
enviados a descansar de sus responsabilidades laborales. Por su parte,
Martínez et al. resaltan las diferencias de género que se presentan en
esta etapa, y señalan lo siguiente:
Existe una asociación directa entre la sobrecarga de los diferentes roles de
género asignados a la mujer en su vida cotidiana, las relaciones de familia y
laborales con la aparición de la sintomatología del síndrome climatérico de
percepción variable en su intensidad, así como el estilo de vida pueden influir
negativamente en la calidad de vida42.
En las mujeres, el surgimiento del climaterio provoca diversos males-
tares en la salud y, a diferencia de los hombres, deben contrarrestar
sus efectos y seguir un tratamiento efectivo que les permita disminuir
los malestares corporales. Además, a pesar de que la mujer se encuen-
tre en una etapa crónica a nivel biológico, no pierde el rol de adminis-
tradora del hogar, ya que aún debe mantener la armonía de su entorno
41
Esther Esmeraldas, Mariana Falcones, Mariángel Vásquez y José Solórzano. “El en-
vejecimiento del adulto mayor y sus principales características”, en recimundo: Revista
Científica de la Investigación y el Conocimiento, vol. 3, n.° 1, 2019, disponible en: [https://
www.recimundo.com/index.php/es/article/view/357/562 ].
42
Ysis Martínez, Miguel Sarduy, Leysi Rodríguez, Manuel Rodríguez y Bárbara Igle-
sias. “Síntomas climaterios según el estilo de vida en mujeres de edad mediana”, Revista
Cubana de Obstetricia y Ginecología, vol. 42, n.° 3, 2016, disponible en: [http://scielo.sld.
cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0138-600X2016000300005 ], p. 297.
54
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
familiar, así como buscar la forma para aportar económicamente en
el hogar, lo que provoca situaciones de mayor estrés que en la edad
joven. Estos cambios nuevos influyen de manera negativa en su satis-
facción personal, ya que no se desarrolla la calidad de vida esperada, a
pesar de haberse dedicado mucho tiempo a ámbitos laborales, lo cual
se repercutiría en la necesidad de cubrir su autorrealización. Además,
se afrontan diversos problemas socio-biológicos, como la vejez de los
padres, preocupaciones relativas a la viudez, la jubilación y la salud, así
como a los cambios físicos propios del envejecimiento que se operan,
con sus inevitables consecuencias en el estilo de vida.
Este es un proceso que de igual forma atraviesan las mujeres, don-
de cada período de vida en particular es difícil, ya que se producen en
ellas importantes cambios neuroendocrinos que condicionan el trán-
sito de la fase no reproductiva de su ciclo biológico: el climaterio y la
menopausia, eventos que ocasionan un desequilibrio de sus procesos
biológicos y que obligan a su organismo a la readaptación de todas sus
funciones. De tal forma, en esta etapa, la mujer experimenta suscep-
tibilidades específicas asociadas con su biología, y tiene además que
asumir el desgaste adicional de energía que representa el ejercicio del
“invisible” trabajo doméstico, lo que puede favorecer la aparición de
sentimientos de impotencia, baja autoestima, frustración de las aspira-
ciones y la insatisfacción personal.
Sin embargo, el estrés en la vejez, así como los efectos negativos que
este conlleva, como el desarrollo de depresión, ansiedad, y demás tras-
tornos que son difíciles de tratar en esta etapa de la vida, propicia el
pensamiento de que no se utilizó el suficiente tiempo en el desarrollo
familiar y las relaciones interpersonales, ya que se acrecienta una sen-
sación de soledad social. Cano afirma lo siguiente:
La cuestión central aquí, en realidad, es imposible de discernir: no podemos
saber si el estrés y/o la fuerte orientación a lo laboral lleva a pasar menos
tiempo en familia (o directamente no tenerla) o si se produce al revés. Es decir,
no podemos definir con certeza la dirección de la causalidad con los datos
actualmente disponibles43.
43
Cano. “Tiempo y desigualdad en las dinámicas laborales y familiares”, cit., p. 4.
55
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Por ello, es necesario utilizar el tiempo de vida en ámbitos que va-
yan a tener efectos positivos a futuro, es decir, que ayuden a desarrollar
bienestar general en las etapas finales de la vida, así como la sensación
de autorrealización personal, lo cual desencadenará en la sensación de
satisfacción personal positiva.
C. Desigualdades de género y el uso del tiempo
El tiempo, como se señaló con anterioridad, es un recurso escaso utili-
zado por las personas para desarrollar diversas actividades, que consi-
dere necesarias en un determinado momento. Respecto a este concep-
to, Cano indica:
El tiempo es a su vez un recurso inmaterial. Es el único recurso del que
todos los individuos disponen exactamente de la misma cantidad diaria: 24
horas. Así, el tiempo es el único recurso que los individuos en situaciones
desaventajadas pueden tener gratuitamente. Sin embargo, la forma en la que
las personas usan y controlan su tiempo depende de su posición social. Por
lo tanto, el tiempo puede ser estudiado de manera empírica para revelar su
relación con las estructuras de poder y desigualdad44.
Es decir, cada persona es libre de escoger qué hará durante el día, sema-
nas o meses, sin embargo, no todas tienen las mismas posibilidades de
satisfacer sus necesidades en base a sus deseos, ya que cargan con otras
responsabilidades. Si bien es cierto, estas responsabilidades deben ser
repartidas entre los miembros de una familia de forma igualitaria, pero
no siempre suele ocurrir así, lo cual genera desigualdad social.
Para entender el concepto de desigualdad social, es necesario con-
ceptualizar la igualdad social. Arce et al. afirman lo siguiente:
Se conoce como igualdad social al contexto o situación donde las personas
tienen los mismos derechos y las mismas oportunidades en un determinado
aspecto o a nivel general. Todo ello es importante al igual que también lo es lo
que se conoce como igualdad de oportunidades. Con ella lo que se establece
es que para que una sociedad tenga un sistema justo este debe permitir que
todos los individuos tienen que tener los mismos derechos políticos y civiles.
44
Cano. “Tiempo y desigualdad en las dinámicas laborales y familiares”, cit., p. 2.
56
Pero no sólo eso, además todos tienen que contar con idénticas posibilidades
para poder acceder a lo que sería el bienestar social45.
La igualdad social es una característica positiva que adquiere un indi-
viduo al tener los mismos derechos y oportunidades que sus semejan-
tes, es decir, cuando este no se encuentra excluido en ningún aspecto,
ya sea la ley, el trabajo, la educación, etc., dentro de la sociedad. Cuando
una persona adquiere esta característica desarrolla un grado de satis-
facción positiva, ya que siente que alcanza sus objetivos de manera jus-
ta, por lo que su reconocimiento y valoración es bien merecido.
Sin embargo, aun en nuestros días, una de las principales evidencias
de la desigualdad social es la desigualdad de género, ya que, a pesar de
que tanto hombres como mujeres puedan acceder a las mismas opor-
tunidades laborales, no siempre tienen la misma igualdad en cuanto el
uso del tiempo que cada uno gasta en dos aspectos importantes de la
vida: el ámbito familiar y el laboral, lo que permite el desarrollo a nivel
social y profesional, respectivamente. En base a ello, García, Aguirre
y Carrasco manifiestan lo siguiente:
La discusión sobre los tiempos de trabajo (en los distintos trabajos) paramujeres
y hombres que viven en pareja pone en evidencia que las desigualdades entre
ambos sexos poco tienen que ver con la cantidad total de trabajo a realizar o la
situación mercantil de los cónyuges, sino que sencillamente es consecuencia
de relaciones patriarcales. El análisis por franjas horarias nos acerca al perfil
de trabajo de mujeres y hombres, reflejándonos un comportamiento distinto
para cada sexo: ellos centrados en el trabajo de mercado y ellas repartiendo su
tiempo entre ambos trabajos46.
La desigualdad entre ambos géneros, masculino y femenino, no se re-
fleja en las oportunidades de trabajo, ya que, hoy en día, las mujeres
pueden acceder a los mismos puestos de trabajo que los hombres en
la especialidad que prefieran, sin embargo, la desigualdad se evidencia
en las responsabilidades entorno a la vida familiar y el trabajo, puesto
45
Y. Arce, A. Guillén, M. H. Badii, D. Castillo y J. L. Abreu. “Situación de la mujer en
término del trabajo, delitos y sustentabilidad”, en Daena: International Journal of Good
Conscience, vol. 13, n.° 2, 2018, disponible en: [http://www.spentamexico.org/v13-n2/
A6.13(2)103-131.pdf ], p. 112.
46
Aguirre, García Sainz y Carrasco. “El tiempo, los tiempos, una vara de desigualdad”,
cit., p. 77.
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
que la mujer divide su tiempo entre ambos aspectos, mientras que el
hombre se dedica en esencia a sus responsabilidades laborales.
A nivel histórico, se evidencia la desigualdad del uso del tiempo
en base al género, ya que las mujeres cargan con mayor número de
responsabilidades, lo que generó que dividieran su tiempo de manera
óptima, y jerarquiza las necesidades que se desean cubrir con mayor
rapidez. García, Aguirre y Carrasco señalan lo siguiente:
Las personas pasan a lo largo de su vida por periodos diferentes en relación
a sus disponibilidades y distribución del tiempo, según las responsabilidades
que asumen de cuidados de personas dependientes. El hecho de tener niñas(os)
pequeñas, o personas mayores o enfermas que cuidar, naturalmente, limita las
posibilidades de disponer de tiempo para otras actividades, en particular, si
estas actividades tienen horarios o jornadas poco compartibles con las tareas
de los cuidados47.
Si bien es cierto, en la actualidad, tanto hombres como mujeres reali-
zan actividades relacionadas a las labores del hogar, no obstante, es la
mujer quien se encarga principalmente de estas, lo cual impide en cier-
to grado que realice actividades que permitan su desarrollo personal
y profesional, ya que deben brindar un tiempo considerable al mante-
nimiento de la familia, educación de los hijos, cuidado de los padres,
entre otros.
El análisis del ciclo vital, al comparar los datos de género en torno a
las labores del hombre con las labores realizadas por la mujer, en cuan-
to al comportamiento laboral, el tiempo del género masculino no se ve
afectado, ya que este no cubre de manera primaria las necesidades del
cuidado en el ambiente familiar, sin embargo, la mujer es quien suele
hacerse cargo, a pesar de que también tenga un trabajo, lo que, en al-
gunos casos, afecta su productividad.
Por otro lado, respecto a la desigualdad de responsabilidades a nivel
social y sus consecuencias a nivel laboral, Eduardo Caamaño indica
que:
Existen innumerables dificultades que deben enfrentar las mujeres que
trabajan para poder conciliar sus responsabilidades familiares, lo que genera
47
Aguirre, García Sainz y Carrasco. “El tiempo, los tiempos, una vara de desigualdad”,
cit., p. 56.
58
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
un peligroso círculo vicioso de discriminación y de exclusión que la legislación
laboral no ha logrado revertir, limitándose -como de hecho lo hace- a reconocer
la mera igualdad formal entre hombres y mujeres en el empleo sin avanzar
en la concreción afectiva de esta igualdad, lo que para indudablemente por
construir un nuevo equilibrio en los roles de género de hombre y mujeres48.
La mujer, a causa de las responsabilidades familiares, puede verse li-
mitada en su desarrollo profesional, puesto que debe dividir un tiempo
limitado en ambos ámbitos, lo que origina que deje de lado sus ambi-
ciones personales.
A pesar de que el género masculino no siempre tiene las mismas
responsabilidades que una persona del género femenino, ambos de-
ben cumplir el mismo tiempo laboral semanal (48 horas en el caso del
Perú), lo que dificulta que la mujer se realice a plenitud tanto en lo fa-
miliar como en lo laboral, por ello, las mujeres suelen trabajar a tiempo
parcial, lo que le permite pasar más tiempo con la familia y cerciorarse
que todo vaya bien en torno a esta.
Un factor importante respecto a la desigualdad de género y el tiem-
po, es la flexibilidad, Clawson y Gerstel, citados por Cano49, señalan
que existen dos tipos de flexibilidad: la laboral, la cual se relaciona a la
organización del tiempo laboral de acuerdo a las funciones que se rea-
licen en el trabajo y la demanda de estas, y la familiar, la cual se asocia
con la capacidad de la persona para afrontar de manera eficaz y efec-
tiva los problemas y presiones familiares, es decir, el poder compartir
la carga familiar con la pareja o los demás miembros de la familia para
poder ocuparse de los cuidados que requieren los más vulnerables de
su entorno (hijos, padres, entre otros).
No obstante, por lo general esta flexibilidad no es igualitaria en re-
lación al género y la clase social. Por un lado, las mujeres son las que se
encargan de la mayor carga doméstica (el aseo, el cuidado de los hijos,
entre otras) puesto que no cuentan con una pareja o con el apoyo de
esta para dividir con igualdad las labores domésticas, lo cual provo-
caría que no puedan incorporarse o mantenerse en puestos de traba-
48
Eduardo Caamaño Rojo. “Mujer y trabajo: Origen y ocaso del modelo del padre pro-
veedor y la madre cuidadora”, en Revista de Derecho de la Pontificia Universidad Católi-
ca de Valparaíso, n.° 34, n.° 1, 2010, disponible en: [https://dialnet.unirioja.es/servlet/
articulo?codigo=3262618 ], p. 205.
49
Cano. “Tiempo y desigualdad en las dinámicas laborales y familiares”, cit.
59
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
jo con gran demanda de tiempo, lo que originaría que sea el hombre
quien acceda a estos con un mayor salario, lo que resulta en ser visto
por la sociedad como el género que más aporta en la familia. Por ello,
es imprescindible que ambos géneros puedan disponer y realizar con
mayor eficacia la flexibilidad, esto les permitirá a ambos desarrollarse
personal y profesionalmente.
Por otro lado, se encuentran los factores sociales: el género femeni-
no de clase alta, y en ocasiones de clase media, puede escoger si desea
dividir su tiempo en el ámbito doméstico y el laboral, o escoger solo
uno de ellos; sin embargo, las mujeres de clase baja se encuentran en
la necesidad de trabajar para poder mantener a la familia y darles una
calidad de vida digna, por lo que acceden a puestos de trabajo que no les
brindan horarios flexibles para poder dedicar un tiempo prudente a las
labores domésticas, lo que dificulta su efectividad en los dos entornos,
por lo que, en este caso, las mujeres de clase trabajadora se enfrentan a
una falta de flexibilidad en ambos aspectos: el trabajo y la familia.
Otra de las características que influyen en el uso del tiempo y la des-
igualdad de género son los cambios sociodemográficos. Al respecto,
Cano afirma lo siguiente:
Los cambios sociodemográficos de las últimas décadas han modificado sin
precedente nuestros usos del tiempo: el hecho de que la gente viva más tiempo,
la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo o el aumento sin cesar
del ocio han alterado nuestra disponibilidad temporal. Las batallas por el
tiempo entre empleadores y empleados o entre distintas clases sociales tienen
consecuencias determinantes no solo para los que libran dichas batallas sino
para los que nunca eligieron librarlas: los niños50.
Como señala el autor, las constantes migraciones y los cambios en el
mundo globalizado en el que se encuentra la sociedad en la actuali-
dad, han provocado que las mujeres sean incorporadas en todo tipo
de puesto de trabajo, sin embargo, así como ellas desean evolucionar
a nivel profesional, también desean poder disfrutar de su tiempo libre
y acceder a las actividades de ocio que le sean de su agrado, pero el
tiempo con el que disponen, aparte del tiempo laboral y el tiempo do-
méstico, para las actividades de ocio no suelen estar disponibles para
50
Cano. “Tiempo y desigualdad en las dinámicas laborales y familiares”, cit., p. 6.
60
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
este género. Por ello, es necesario que el sector empresarial y el Estado
acuerden y brinden posibilidades de flexibilidad laboral para sus em-
pleados, y que estos puedan dedicarles a sus familias el suficiente tiem-
po para poder desarrollarse a cabalidad a nivel personal.
Por último, se debe señalar que existen tres dimensiones de la des-
igualdad social entre los sexos que afectan la salud reproductiva de las
mujeres: la división social del trabajo, la construcción de la identidad
femenina en torno a la maternidad y el control social de la sexualidad.
La división social del trabajo son las diferencias respecto a las car-
gas de trabajo, es decir, la responsabilidad de cuidar y educar a los
hijos, de llevar una remuneración suficiente para cubrir las necesi-
dades básicas o superfluas de su familia, se traduce para las muje-
res en jornadas intensas y extensas, ya que deben cubrir un tiempo
de trabajo que no les permite cerciorarse de la manera que quisie-
ran acerca del desarrollo familiar, el descanso y las satisfacciones
reducidas, lo cual impide que desarrollen sus capacidades relacio-
nadas a tiempos de ocio, de acuerdo a las aficiones que tengan y
los conflictos entre demandas de trabajo, ya que deben tener una
ocupación que permita mantener de forma efectiva a su familia, y
del cuidado de los hijos quienes requieren de un tiempo exclusi-
vo para evidenciar si existen problemas en el desarrollo familiar.
Todo esto afecta de manera múltiple su salud reproductiva, ya que
a partir del estrés generado, no pueden quedar embarazadas o, al
evidenciar todo el trabajo que lleva mantener a una familia, pausan
el proceso para establecer una, lo que resulta, en muchos casos, con
la decisión de no conformar una familia para dedicarse en plenitud
al desarrollo profesional.
La identidad de las mujeres se define de modo que todos sus de-
seos, necesidades y fantasías confluyen hacia el matrimonio y la
maternidad. Si bien es cierto, no todas las mujeres tienen el deseo
de ser madres, sin embargo, la valoración subjetiva y social de la
feminidad, aun en nuestros días, se sitúa en el logro de la función
reproductora. Esto conduce a que las mujeres jóvenes busquen en
la procreación una manera de lograr o afianzar uniones maritales
y ejerzan la anticoncepción y la maternidad con ambivalencia y
conflicto. A partir de esta dimensión se puede reconocer que las
61
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
mujeres forman un autoconcepto de sí misma a partir del cumpli-
miento de las características sociales que creen que deben alcanzar
a una edad debida, ya que, si no lo hacen, repercutiría un rechazo
por parte del grupo social en el que se encuentre. Es necesario cam-
biar la concepción de que la mujer solo estará realizada en base al
establecimiento de una familia o su capacidad reproductiva, puesto
que, esto genera que la mujer se obligue a aceptar a una pareja que
puede abusar de ella y de sus esfuerzos para mantener su rol de
madre y esposa como lo exige la sociedad.
La dimensión social de la sexualidad femenina se expresa en nor-
mas que proscriben la sexualidad no procreativa en mujeres sol-
teras. Impulsan, además, la maternidad temprana y el desconoci-
miento de las mujeres sobre su cuerpo y su sexualidad, legitiman
la poligamia masculina y la violencia sexual y doméstica. Este es
un concepto errado al que deben enfrentarse las mujeres, aun en
la actualidad, para poder cubrir la quinta necesidad señalada por
Maslow, es decir, la necesidad de autorrealización. Es imprescin-
dible que las pertenecientes al género femenino impulsen el desa-
rrollo de una autoestima positiva, que les permita impulsarse so-
cialmente no sólo como madres, sino como personas capaces de
aportar al crecimiento colectivo.
Por último, Miguel García-Cesto, en cuanto a la desigualdad de géne-
ro y su relación son el entorno laboral, manifiesta lo siguiente:
En un entorno laboral tan duro, parece difícil avanzar en la igualdad de
oportunidades, lo que nos lleva a la primera gran conclusión: no se puede
desligar la problemática de igualdad de oportunidades de la del trabajo
digno. Parece claro que ningún empleador va a hacer esfuerzos por cuidar a
su personal en un entorno donde sobra mano de obra y eso va a penalizar a
cualquier persona en situación de vulnerabilidad, ya sean jóvenes, mujeres
o inmigrantes. Los objetivos de trabajo digno e igualdad entre hombres y
mujeres corren en paralelo51.
51
Miguel García-Cesto Romero. “El contexto socio-demográfico de la inserción de la mu-
jer en el trabajo fuera del hogar”, en Revista Internacional y Comparada de Relaciones
Laborales y Derecho del Empleo, vol. 6, n.° 4, 2018, disponible en: [http://adapt.it/wp/
wp-content/uploads/2018/12/garcia_cesto_n4_2018_def.pdf ], p. 16.
62
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Es indispensable que la sociedad se enfoque en ofrecer oportuni-
dades de manera igualitaria en los ámbitos laborales, familiares y per-
sonales, y que permitan que una persona utilice su tiempo de vida en
actividades que le conceda sentir satisfacción personal y, con ello, la
autorrealización.
III. La mujer en el ámbito laboral
A lo largo de la historia, la mujer se ha visto inmersa en constantes
cambios políticos, sociales y culturales. En la antigüedad, no era con-
siderada como un recurso útil para dedicarse a las labores agrícolas,
tal como lo hacían lo hombres, sino que era conceptualizada como el
género que debía dedicarse únicamente a la reproducción, a las activi-
dades relacionadas a esta y las labores domésticas.
Con el pasar del tiempo, la mujer se ha incorporado de forma pau-
latina en el ámbito laboral: al inicio de este proceso, recibía un salario
muy por debajo del salario del género masculino, además, no podía
acceder a los puestos de trabajo que accedían los hombres; sin embar-
go, en la actualidad, esto cambió, lo mismo que recibir un sueldo justo
e igualitario. No obstante, el papel de la mujer, en otros ámbitos, no ha
cambiado de manera significativa, lo que dificulta que se desarrolle a
nivel profesional. Respecto a la evolución de la mujer y su relación con
el trabajo, Ridarua y Núñez afirman lo siguiente:
Las mujeres destinan mayor tiempo al trabajo no remunerado en la esfera de
la reproducción y, por tanto, ven condicionado su bienestar y la forma en la
que se incorporan al mercado de trabajo, limitando sus oportunidades y su
participación en las esferas de representación de la sociedad52.
En la actualidad, el papel de la mujer es relacionado, fundamentalmen-
te, con la reproducción y las labores domésticas, lo cual interfiere de
forma negativa en su desarrollo profesional, lo que provoca que no se
encuentre satisfecha a nivel personal, puesto que no puede acceder
con facilidad a las oportunidades que se le brindan, lo que hace que
se mantenga la conceptualización estereotipada de la mujer. Por otro
52
Mar Ridaura López y Pilar Núñez-Cortés Contreras. “Un trabajo digno: Mujer, des-
igualdad y pobreza”, en Revista de Fomento Social, n.° 281, 2016, p. 227.
63
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
lado, para solucionar este problema que afecta de forma grave a las
mujeres, Ridaura y Núñez manifiestan:
Es fundamental que se consideren los cambios en las estructuras familiares y
que se adopten medidas sociales destinadas a reducir la carga de trabajo no
remunerado que soportan las mujeres a través de servicios de cuidado infantil,
de mayores, flexibilidad horaria, permisos parentales que permitan a las
mujeres una mayor disponibilidad para incorporarse a trabajos remunerados
y decentes. Medidas que ayuden a las familias a compensar los costes de la
crianza de los hijos y del cuidado de las personas dependientes53.
Si se realizan cambios a nivel social que permitan variar la estructura
familiar en la que la mujer se dedica de manera directa en la actualidad,
al cuidado del hogar, los hijos, etc., lo cual permitiría que puedan de-
sarrollar una mayor satisfacción personal, ya que podrán acceder a las
oportunidades laborales y dedicar su tiempo de manera más efectiva,
dividiéndolo con la pareja para cada una de las diferentes actividades.
Hoy en día, para poder cambiar la estructura social y, con ella, el
papel de la mujer, es necesario que todos los sectores implementen las
medidas necesarias. De acuerdo a esto, Arce et al. afirman lo siguiente:
Actualmente muchas empresas juegan un papel determinante en el contexto
de la mujer de hoy, haciendo que aquellas que son madres profesionistas
se topen con obstáculos para encontrar posiciones para emplearse o para
equilibrar los asuntos profesionales y los familiares, enfrentando incluso la
discriminación salarial. Sin embargo, la idiosincrasia de muchas sociedades
ha apuntado hacia una mejor práctica de valores, considerando la igualdad de
oportunidades entre hombres y mujeres un pilar esencial para el bienestar en
general54.
En principio, es deber del sector empresarial tomar o implementar las
medidas que imponga el gobierno para lograr un cambio en la sociedad
actual. Sin embargo, no solo depende de estos sectores que los cambios
se produzcan, sino que la misma sociedad debe tomar conciencia para
53
Ridaura López y Núñez-Cortés Contreras. “Un trabajo digno: Mujer, desigualdad y po-
breza”, cit., p. 228.
54
Arce, Guillén, Badii, Castillo y Abreu. “Situación de la mujer en término del trabajo,
delitos y sustentabilidad”, en Daena: International Journal of Good Conscience, vol. 13, n.°
2, 2018, disponible en: [http://www.spentamexico.org/v13-n2/A6.13(2)103-131.pdf ],
p. 115.
64
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
generar este cambio, que debe estar enfocado en la igualdad o equi-
dad de género en los ámbitos laboral, familiar y personal, ya que esta
resultará afectada o beneficiada a partir de los cambios estructurales
que se hagan en el entorno familiar, lo que repercutirá en el grado de
satisfacción personal que desarrolle la sociedad.
A. Roles de la mujer
Históricamente, a nivel social, el rol de la mujer se ha transformado, en
su mayoría, en forma positiva. Mientras que en la antigüedad se dedi-
caba a actividades como la recolección o el mantenimiento de los hijos
y del hogar, hoy la mujer es pieza fundamental en la economía familiar,
así como en el desarrollo integral de los miembros de la familia. De esta
manera, en América Latina, el papel de la mujer se caracteriza por lo
siguiente:
• La capacidad de organización social de las mujeres
• Los problemas de equidad que la afectan
• La ideología patriarcal
Estas tres características son elementos que impiden el desarrollo de
la mujer a cabalidad, ya que deben enfrentar la idea machista en cuan-
to al rol de género que les permitan recibir un trato igualitario en la
sociedad. Por ello, es necesario reconocer los roles de la mujer, en la
actualidad, para evidenciar la valoración que debe brindarse a la rea-
lización de sus responsabilidades en base a la estructura social actual:
madre, pareja, administradora del hogar, apoyo emocional, trabajado-
ra, y el mismo rol que adquiere por ser mujer y la importancia que le
da al desarrollo de sus capacidades.
1. Primer rol: la mujer y la sociedad
En el curso de la historia, a nivel social, la mujer ha cambiado de mane-
ra notable: primero, con su inserción en el mundo laboral, luego con el
derecho de igualdad académica, seguido de su inclusión en el sistema
político, entre otros aspectos, todos estos derechos y oportunidades
surgieron en base de la búsqueda de satisfacción personal por parte
del género femenino.
65
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Ilia Rosario55 señala que la mujer, conforme fue cambiando la so-
ciedad, tuvo la necesidad de prepararse, de demostrar que tiene las
mismas capacidades y la misma efectividad que el género masculino,
y de competir contra los hombres en el mundo laboral, lo cual permi-
tiría que a se le considerara como una pieza económica fundamental,
junto a la pareja, para el mantenimiento del hogar, lo que acrecentó
su valor en la sociedad. Además, el desarrollo académico de la mujer
permitió que se involucrara en el área educativa, el principal gestor de
conocimiento de las futuras generaciones; las leyes y la política, al ge-
nerar normas que permitan el acceso igualitario de oportunidades de
ambos géneros, y expresiones culturales, donde mujeres son líderes de
diversos grupos sociales que permiten el avance de la comunidad a la
que pertenecen. Además, las mujeres no sólo han buscado el desarrollo
intelectual, sino que también han buscado su desarrollo social, físico y
psicológico, y así lograr su autorrealización.
Al respecto, se afirma que las mujeres son más propensas a sufrir
las consecuencias de la violencia o el acoso sexual, lo cual desenca-
denaría en trastornos de salud mental, neuropsiquiátricos, traumas,
demencia, etc., lo que ha provocado que luchen por obtener y mante-
ner un bienestar psicológico, lo que les permitiría cubrir la segunda,
tercera y cuarta necesidad de la jerarquía de Maslow, es decir, se sen-
tirían seguras, queridas y valoradas. En la actualidad, la mujer lucha en
contra a la estigmatización de su género, y para poder contrarrestar
los efectos que esto produzca en ella.
Por otro lado, la organización y participación de la mujer ha genera-
do un proceso colectivo en cuanto a la acción social, es decir, ha desa-
rrollado una conciencia participativa en las mujeres, quienes han debi-
do exigir al Estado normas y leyes que les permitan el desarrollo per-
sonal sin mayores complicaciones y con la igualdad con la que lo hacen
los hombres, sobretodo en el ámbito laboral. Si bien es cierto que la lu-
cha de las mujeres contra los estereotipos sociales y la estigmatización
aún tiene mucho camino por recorrer, la iniciativa y las características
de las mujeres al luchar por sus derechos y contra los abusos sociales
permiten evidenciar su valor en la sociedad.
55
Ilia Cristina Rosario Nieves. Mujer: Cinco roles de la sociedad actual puertorriqueña,
Ponce, Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, 2016.
66
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
2. Segundo rol: la mujer en el ámbito laboral
El segundo rol que caracteriza a la mujer es su desempeño y su papel
en el ámbito laboral. En la actualidad, a partir de una serie de luchas
sociales donde la mujer buscó su inserción en el mundo laboral, al fin
logró posicionarse como pieza fundamental en el sector empresarial,
ya que ha demostrado un alto nivel de productividad y eficacia. Así
mismo, el trabajo hace alusión a toda acción realizada por el hombre,
independiente de sus características o circunstancias, lo que significa
realizar múltiples actividades de las que el hombre es capaz y a las que
está predispuesto por la naturaleza misma en virtud de su humanidad.
Las condiciones positivas de trabajo son aquellas que permiten que
haya compañerismo y trabajo en equipo permitiendo buenos resul-
tados; ya que normalmente estimula el entusiasmo para que salgan
bien las tareas encomendadas. Así mismo, se deben respetar las reglas,
estas reglas proporcionan a cada individuo una base para predecir el
comportamiento de los demás y preparar una respuesta apropiada. El
cumplir las reglas y el respeto mutuo entre los trabajadores hará que
se sientan satisfechos.
Por otro lado, el asumir riesgos incluye responsabilidad y decisión, ya
que no hay oportunidades si no se aceptan riesgos. El riesgo se halla in-
defectiblemente unido al concepto de oportunidad. Sin embargo, a pesar
de que la mujer ha luchado por obtener los derechos y el reconocimiento
que posee hoy, aún existen dificultades que se le presentan para posicio-
narse en el campo laboral. Al respecto, Rosario manifiesta que:
Aún persisten en ciertos sectores empresariales reticencias hacia un cambio
de mentalidad, perpetuándose una mirada sexista para el desarrollo de ciertos
quehaceres a nivel laboral, considerando trabajos de modo exclusivo para
hombres y otros sólo para mujeres. Con la incursión de la mujer en el campo
laboral fuera del hogar, se ha hecho necesario el surgimiento de un cambio
de mentalidad que ha llevado a poner en práctica algunas características
consideradas de exclusividad femenina, tales como: empatía, tenacidad y
afecto; las cuales, al ser tomadas en cuenta a la hora de administrar, negociar,
liderar, dan resultados útiles para tales fines56.
56
Rosario Nieves. Mujer: Cinco roles de la sociedad actual puertorriqueña, cit., p. 103.
67
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Uno de los principales generadores de obstáculos para el desarrollo
personal y positivo de la mujer es el sector empresarial, ya que este
suele preferir al género masculino, con la idea errada de que son más
productivos y eficientes que las mujeres; sin embargo, existen empre-
sas que reconocen las capacidades femeninas y las características pro-
pias de este género que ayudan a la mejora de la organización a la que
pertenecen. Hoy en día, se ha demostrado que no existen puestos de
trabajo exclusivos para un género, ya que ambos pueden desarrollar-
se de manera eficiente en cualquiera de ellos, este concepto, debe ser
comprendido y aceptado por todos los sectores del país para que se
pueda generar un cambio social significativo que permita la igualdad.
Respecto a la evolución de la mujer y su rol en el ámbito laboral, Gar-
cía-Cesto señala lo siguiente:
La incorporación masiva de las mujeres al trabajo fuera del hogar multiplicó
la presión demográfica sobre el mercado laboral. Los cambios en la legislación
y los anticonceptivos hicieron posible que las mujeres se incorporaran al
trabajo fuera del hogar y lo hicieron de forma masiva, aunque el entorno era
adverso porque la población había aumentado y ya había muchas personas
buscando empleo57.
El avance científico impulsó la inserción de la mujer en el sector em-
presarial ya que tiene la capacidad de controlar el momento de su vida
en el que desea procrear, permitiéndole organizarse a nivel personal
para no perjudicar su avance profesional y desarrollarse con plenitud
en todos los aspectos de su vida. Por otro lado, en la actualidad, en
base a los derechos de igualdad de género casi el 20% de las mujeres
cuentan con alguna profesión universitaria y no universitaria y ocupan
puestos laborales importantes en diferentes instituciones. Sin embar-
go, esta brecha se viene cortando, al tener en la actualidad mujeres en
actividad laboral en las diferentes instituciones públicas del país y en
calidad de nombradas y contratos cas.
Hoy en día, la mujer es una pieza vital para el desarrollo económico
mundial, ya que gracias a sus capacidades y rasgos particulares permi-
ten que las organizaciones de las que son miembros puedan alcanzar
sus objetivos o posicionarse en el mercado globalizado, lo que permite
57
García-Cesto Romero. “El contexto socio-demográfico de la inserción de la mujer en el
trabajo fuera del hogar”, cit., p. 13.
68
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
reconocer la capacidad productiva y eficaz de la mujer como recurso
humano de la empresa, caracterizándola como capital humano y social
dentro de la misma.
3. Tercer rol: la mujer y la familia
Desde el inicio de los tiempos, el valor de la mujer se ha relacionado,
fundamentalmente, con su rol en la familia, ya que es pieza fundamen-
tal para el desarrollo integral de la misma. Por un lado, se encarga de
la reproducción y la educación de sus hijos, y por otro, se enfoca en
mantener el lazo afectivo con su pareja, al mantener un ambiente de
armonía dedicando tiempo de calidad a su familia. Rosario manifiesta
que una de las características más importantes de la mujer es la ma-
ternidad ya que es la única capaz de concebir a un bebé y acrecentar la
familia, por lo que ella debe:
Ser apoyada y protegida por los códigos civiles y legislación vigente. En la fa-
milia, la mujer suele ser considerada como un miembro no sólo fundador de
este sistema, sino fundamental para la transmisión de valores, identidad, cul-
tura y sentimientos; siendo eje principal en la vida de las nuevas generaciones.
La mujer, en su rol de madre, mostrará constante preocupación por el bien-
estar de los hijos, ayudándolos y acompañándolos en el transitar hacia una
sana autonomía; al no existir la presencia de la mujer en el hogar, este corre el
riesgo de disolverse totalmente58.
La importancia de la mujer en la procreación debe ser protegida por el
Estado, implementándose normas y derechos que les permitan cum-
plir este rol de manera segura, confiable y cuando ellas lo decidan.
Además, la mujer es apreciada por su influencia en la adquisición de
valores para sus hijos, lo que determina un desarrollo social positivo
en las demás generaciones. En Perú, el promedio según el estado civil
se viene incrementado, es así que el número de mujeres que no desean
un compromiso formal se observó, en especial, en el sector urbano y
luego en sectores rurales; donde el 45% son solteras y cuyas edades
están entre los 20 y 35 años y, donde la proporción de solteras sin nin-
gún compromiso y sin hijos oscila en un 18% y las que son convivien-
tes solteras con hijos un 27%.
58
Rosario Nieves. Mujer: Cinco roles de la sociedad actual puertorriqueña, cit., p. 104.
69
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Es necesario resaltar la relación que tiene la mujer con su pareja;
puesto que ambas personas pertenecen a familias distintas, con dife-
rencias de costumbres e idiosincrasia, deben buscar adaptarse de la
mejor manera a la convivencia mutua y el desarrollo de la familia. Am-
bos integrantes de la pareja deben apoyarse y ofrecerse a compartir la
carga doméstica, generar un ambiente del hogar saludable, señalar un
espacio propio que excluya a los demás, sin dejar de lado su interac-
ción con el entorno social, pero de manera secundaria. Si bien es cierto
que la mayoría de mujeres ha desarrollado características maternales,
no todas las pertenecientes a este género se sentirán realizadas al ser
madres, ni tienen el objetivo de formar una familia, eso no disminuye
su importancia en el ámbito familiar, ya que la mujer se enfoca en el
cuidado de los padres, el establecimiento de una pareja, etc., lo que
permite resaltar su rol a nivel familiar.
Existen diversos modelos fundamentales para la denominación de
una pareja:
Pareja patriarcal: Este tipo de pareja se caracteriza por el desigual
corte que tienen al compartir las responsabilidades del hogar, la
cual está regida de forma estricta por el género masculino. El ma-
rido es el que ocupa un cargo de superioridad, puesto que es quien
cubre las necesidades económicas del hogar, es decir, la función
primordial de él es trabajar y solo cubrir esta función lo convier-
te en cabeza de familia. Por otro lado se encuentra la mujer, quien
estaría en una escala jerárquica, por debajo de su marido ya que
sus “únicas” responsabilidades son el mantenimiento del hogar, la
crianza de los hijos en base a valores que forjen ética personal, y la
educación de los mismos. Debido a la incorporación de la mujer al
mercado laboral, este tipo de pareja se transforma ya que ambos
miembros son vistos como iguales, lo cual forja la capacidad de ne-
gociación entre ambas personas para dividir las responsabilidades
del hogar, tanto a nivel económico como doméstico, que les permi-
tan convivir en un ambiente saludable en el hogar en cuestión.
Pareja postmoderna: Este tipo de pareja sienta sus bases en el pen-
samiento hedonista, es decir, en el placer que se puede generar en
ambos miembros de la pareja. Este placer se relaciona de forma
directa a la sexualidad, la cual se habría convertido en la necesi-
70
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
dad fundamental para el desarrollo positivo de la pareja. Además,
también se enfoca en el placer que generan los viajes, el tiempo de
ocio en el que ambos pueden desarrollarse de manera integral, la
práctica de deportes de manera conjunta, entre otras actividades
que permitan compartir tiempo de placer con la pareja. Así mismo,
este tipo de pareja suele retrasar el establecimiento de una familia,
es decir, el punto de llegada de los hijos, ya que se centran en todo
lo que pueden disfrutar en la juventud y a lo que no podrían acce-
der si se tienen que hacer cargo de una familia. Además, esta pareja
concibe la posibilidad de separación, si es que llegan a establecer
la familia, ya que ponen en primer lugar su autorrealización per-
sonal, es decir, sentir satisfacción personal y bienestar general con
la pareja escogida y, a falta de esta, prefieren separarse sin mayor
dificultad. A comparación de la pareja patriarcal, en este tipo de
pareja no existen grandes rasgos de desigualdad en base al género,
por el contrario, en su mayoría, es la mujer quien adquiere un papel
más relevante en el mantenimiento de la familia, lo que aumenta su
valoración social en el mundo actual.
Por otra parte, existen diversos pilares que permiten la supervivencia
positiva de una pareja:
• Motivación: Este pilar está relacionado a la actitud positiva de am-
bos miembros de la pareja para mantener la relación. Con el paso
de los años, la pareja deja de estar inmersa en la fase del enamo-
ramiento, del entusiasmo del uno por el otro, puesto que creen ya
conocer todo del otro, entre otras cualidades que se pierden en esta
fase. Sin embargo, es deber de los miembros de la pareja mante-
ner la motivación mutua, para así fomentar una buena relación que
permita su permanencia.
• Afecto y sexualidad: Ambos miembros deben dar y recibir amor, es
decir, disfrutar de las relaciones sexuales de manera igualitaria, de
una vida sexual sana y plena, ya que, si no se forja en este aspecto
una buena relación de pareja, está destinada al fracaso a causa de
la insatisfacción sexual.
71
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Comunicación: Mantener un diálogo constante, equilibrado, donde
ambos puedan expresar sus ideas de forma abierta y positiva, per-
mite encontrar soluciones a los problemas que se generen, esto be-
neficiará al establecimiento de la pareja y al desarrollo de un futuro
juntos.
Respeto y confianza: Es imprescindible respetar el espacio perso-
nal del otro, además de procurar un cuidado recíproco. Generar un
ambiente de confianza y respeto hacia la otra persona permite que
se desarrollen los pilares de afecto y sexualidad, así como una co-
municación efectiva, que permita cubrir las necesidades propias de
la pareja.
Empatía: Otro de los pilares que se deben fomentar para mantener
una buena relación de pareja es la empatía, es decir, ponerse en el
lugar del otro y ser comprensivo con la persona.
Cooperación: Ambos miembros deben compartir las tareas que los
involucren, es decir, las del hogar (cuidado de los hijos, aporte eco-
nómico, entre otras), para desarrollar un ambiente saludable que
permita la perpetuidad de la pareja.
En base a los pilares señalados, la pareja debe crear una relación cons-
ciente, en la que se evidencie el esfuerzo mutuo para mantener la re-
lación, recordando que mantener de un hogar es cuestión de dos per-
sonas, y no solo del esfuerzo de una, lo que permitirá desarrollar las
siguientes cualidades:
• Respeto mutuo, se produce a partir de la aceptación de la pareja tal
cual es. Esta cualidad se caracteriza por la valoración que se tienen
hacia el otro.
• Confianza, relacionada directamente a los celos. La pareja debe
confiar en que su pareja no le será infiel a pesar de las circunstan-
cias que pasen. Obtener esta cualidad les permitirá desarrollar una
relación sana en base a la confianza mutua.
72
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Sinceridad, esta cualidad está ligada de forma directa a la confianza,
ya que se debe exponer la verdad a la pareja para la confianza se
recíproca.
Apoyo de pareja, tanto en los buenos como en los malos momentos,
lo cual generará una relación sana, en la que se puedan compartir
tanto las alegrías como las penas.
Justicia e igualdad, esta cualidad hace referencia a la alternancia al
cubrir las necesidades del otro, mantener el equilibro entre ambos,
sin establecer una jerarquía basada en el género o en el aporte eco-
nómico, permite que la pareja se establezca de manera saludable,
ya que no se busca imponerse ante la voluntad del otro.
Identidades distintas, puesto que los integrantes de la pareja tienen
costumbres distintas, es necesario comprender al otro y ceder en
los casos donde el desarrollo de determinada actividad ofenda los
valores y principio del otro. Es decir, los miembros de la pareja de-
ben ser uno solo.
Buena comunicación, cualidad importante que debe adquirir una
pareja ya que ambos tienen ideas diferentes, además de expresar
sus emociones de manera diferenciada: mientras las mujeres sue-
len usar indirectas, los hombres suelen ser un poco más abiertos.
Por lo cual, se debe manejar una comunicación eficaz para que las
diferencias en el intercambio de ideas no afecten de manera grave
a la pareja.
4. Cuarto rol: la mujer como administradora del hogar
Este rol se relaciona de forma directa con el rol de la mujer en el ámbito
laboral, ya que producto de su trabajo, obtiene un ingreso importante
para mantener a la familia, el cual debe administrar de manera efecti-
va para cubrir las necesidades del hogar, como la educación, la salud,
las actividades recreativas, etc. De acuerdo con Ilia Rosario, el cuarto
rol de la mujer se caracteriza por la aportación económica significativa
que hace ella en la familia, la cual ha sido:
73
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Rastreada desde los siglos xviii y xix; lamentablemente siendo invisibilizada
y casi no reconocida por los pensadores de la época. Esto motivó a la autora,
a realizar una investigación valorando la labor realizada por las mujeres en el
hogar, tanto de aquellas que se dedican a ser amas de casa a tiempo completo,
como las que laboran fuera del hogar y regresan a casa para seguir con el
trabajo de las tareas domésticas59.
A pesar de la falta de importancia que se le ha dado al valor de la mujer
y su aporte económico en el hogar, este es reconocido en la actualidad,
aunque no con la magnitud que se debería, ya que se cree que ellas
aportan menos que los hombres. Sin embargo, es necesario resaltar el
trabajo no remunerado que desempeñan las mujeres en el hogar, pues-
to que se encargan del orden y la limpieza de la casa, del cuidado y la
enseñanza de valores a sus hijos, entre muchos más.
En síntesis, la mujer utiliza su tiempo en dos aspectos que considera
fundamentales para su desarrollo como persona: el ámbito personal,
que está ligado en forma directa con el bienestar psicológico que brin-
da a los miembros de su familia, lo que hace que se sienta segura, va-
lorada y realizada, y el ámbito laboral, donde su desarrollo profesional
la hará sentirse útil y productiva. Como se puede evidenciar, la mujer
cumple con diversos roles en la sociedad, entre los que resaltan el rol
de la mujer a nivel social, en el ámbito laboral, en la familia y como ad-
ministradora del hogar; estas facetas demuestran la valía de la mujer
en la sociedad, ya que su papel en todos los ámbitos señalados es cru-
cial para el desarrollo efectivo de cada uno de ellos. Por esto, es nece-
sario reconocer sus particularidades y su valor en la estructura social.
B. Asedios en torno a la mujer y el trabajo
Los cambios constantes en la sociedad, a nivel político, social, cultural
y económico, han permitido que la mujer se inserte en el mundo labo-
ral, no obstante, conseguir esta introducción en el sector empresarial
y ser considerada como un recurso humano de igual importancia que
los hombres fue un logro alcanzado, pero que atravesó por numerosas
dificultades. De la Cruz et al.60 señalan que las mujeres tuvieron que
59
Rosario Nieves. Mujer: Cinco roles de la sociedad actual puertorriqueña, cit., p. 104.
60
Andrea de la Cruz, Shadia Orozco y Ludmila Sará. La mujer y el trabajo: evolución del
rol de la mujer en el campo laboral, 2016, disponible en: [https://www.researchgate.net/
74
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
arriesgarse y romper esquemas, puesto que el pensar de manera dife-
rente al molde social en el que se encontraban, las motivó para luchar
por la obtención de los derechos que les permitan el desarrollo de ma-
nera igualitaria al género contrario.
En la actualidad, las mujeres gozan de un reconocimiento especial
por lograr en un proceso lento y progresivo el alcance sus objetivos: la
igualdad de oportunidades y su valoración social, lo que ha permitido
construir una sociedad justa, en la que las mujeres no son reconocidas
solo por el hecho de ser mujer, sino por las capacidades y rasgos parti-
culares que posee cada una de ellas y su aporte a la sociedad. Cambiar
la realidad social en la que vive ha permitido que adquiera o denote
el valor y el rol fundamental que cumple dentro de cada país, región,
ciudad o pueblo en el que se encuentra.
Por su parte, Flores y Juárez indican que, aunque la mujer ha lo-
grado ser vista como capital humano y social dentro de las organiza-
ciones, estas no toman en cuenta los otros roles que cumple una mujer
en la sociedad, como el de ser miembro fundamental para el estable-
cimiento, mantenimiento y cuidado de la familia y los hijos. Además,
estos autores expresan lo siguiente:
En el mercado laboral las mujeres son consideradas fuerza de trabajo, por
lo cual se encuentran incluidas en diferentes modalidades contractuales, a
menudo precarizadas. Sin embargo, no se excluyen las jornadas completas
o parciales, contratos temporales o acuerdos particulares que requieren su
presencia en labores domésticas donde en muchos casos el pago por su trabajo
es en negro. Algunas de éstas características contractuales se comparten con
los varones, pero donde no vemos coincidencia es en la efectiva distribución
de cargos de poder y de acceso al dinero61.
Ambos géneros, es decir, tanto hombres como mujeres, suelen obtener
contratos de trabajo en los que no se evidencia, en cuestiones salaria-
les, la valoración que le da la empresa a su aporte en la producción de
profile/Andrea_De_La_Cruz/publication/331134551_La_mujer_y_el_trabajo_evolucion_
de_la_mujer_en_el_campo_laboral/links/5c66f4c792851c1c9de44904/La-mujer-y-el-
trabajo-evolucion-de-la-mujer-en-el-campo-laboral.pdf ].
61
Marta Flores y Carmen Juárez. “Las mujeres y el trabajo: diálogos que denuncian
desigualdad de género”, en La Aljaba. Segunda época. Revista de Estudios de la Mujer,
vol.
18, 2014, disponible en: [https://cerac.unlpam.edu.ar/index.php/aljaba/article/
view/1809 ], p. 107.
75
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
la misma. Sin embargo, no se toma en cuenta en los contratos laborales
actuales el tiempo que debe dedicar la mujer a la administración del
hogar (cuidado de los hijos, enseñanza de valores, educación, alimen-
tación, bienestar psicológico, entre otros), lo que dificulta su desarrollo
en ambos aspectos de la vida, sentir satisfacción personal y con esta la
autorrealización de la mujer al cubrir todas sus necesidades, expuestas
en la pirámide de Maslow.
El Informe del Desarrollo Humano de las Naciones Unidades, citado
por De la Cruz et al.62, expone que más de la mitad de las mujeres a
nivel mundial, el 52%, realizan trabajos remunerados. Si bien es cierto,
en este resultado estadístico se evidencia que apenas poco más de la
mitad de la población mundial femenina trabaja y es remunerada, sin
embargo, esta es una cifra significativa respecto a la evolución positiva
en el último siglo, que permite resaltar la lucha de la mujer por la igual-
dad y los logros que ha obtenido con ello.
Estas luchas no han sido fáciles para las mujeres, ya que sufren de
estereotipos machistas que impiden que la sociedad las acepte y que
valore sus capacidades. La justicia y la igualdad de oportunidades que
ha conseguido la mujer en la actualidad, ha sido fruto de constantes
luchas sociales, donde debían defender su importancia y obtener re-
conocimiento social, cosa que no fue sencilla dentro de una sociedad
altamente influenciada por los estereotipos sociales.
La Organización Internacional del Trabajo -oit-, citada por Avolio
y di Laura63, indica que, a pesar de que la brecha impuesta histórica-
mente entre los hombres y las mujeres, respecto a su participación en
el campo laboral, en la actualidad, ha disminuido considerablemente,
ya que las mujeres pueden acceder a las mismas oportunidades que los
hombres, lo cual ha afectado la participación del hombre en el campo
laboral. Sin embargo, aunque algunas organizaciones resaltan la im-
portancia de la mujer, existen otras donde aún se mantienen las dife-
rencias de género, evidenciada en la diferencia salarial o el acceso a
62
De la Cruz, Orozco y Sará. La mujer y el trabajo: evolución del rol de la mujer en el campo
laboral, cit.
63
Beatrice Avolio Alecchi y Giovanna di Laura Mendoza. “Progreso y evolución de la
inserción de la mujer en actividades productivas y empresariales en América del Sur”, Re-
vista de la cepal, n.° 122, 2017, disponible en: [https://repositorio.cepal.org/bitstream/
handle/11362/42031/1/RVE122_Avolio.pdf ].
76
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
puestos de trabajo, lo cual perjudica el avance la sociedad de manera
justa e igualitaria.
C. Carrera y etapas biológicas
Las personas, conforme avanza su edad, presentan cambios a nivel bio-
lógico, lo cual suele afectar de manera negativa al desarrollo personal,
ya que el individuo no es capaz de cumplir sus objetivos por diversos
factores físicos, como el desarrollo de estrés, enfermedades, trastornos
psicológicos, entre otras. Vargas y Espinoza señalan que los seres vivos
se caracterizan por sus estructuras y por sus procesos a nivel biológi-
co, lo cual provoca constantes cambios producto del desarrollo humano
por el que pasan todas las personas. Además, los autores señalan:
Estos procesos poseen diversas fases o etapas como la segmentación, la
gastrulación y la organogénesis. En el organismo ya nacido, y en especial en el
hombre como veremos, encontramos otras fases como la infancia, pubertad,
adultez, vejez, etc. A todas estas fases, y en especial a las del organismo ya
nacido, son las que llamamos “edades”. Edad es así sinónimo de fase del
desarrollo. Ahora bien, en biología del desarrollo se suele entender el tiempo
no como edad, sino como la “distancia” temporal entre una fase y otra. Así, si
se comparan las especies en sus relaciones filogenéticas pueden encontrarse
diferencias en los tiempos de desarrollo somático y reproductivo64.
Los cambios biológicos se relacionan directamente con la edad de la
persona, ya que en cada fase se producen diversos cambios. En la ju-
ventud, la cantidad de responsabilidades pueden generar estrés o tras-
tornos de ansiedad en el individuo, lo cual repercute en sus actividades
laborales, ya que no pueden ser totalmente eficientes y productivos
como sus empleadores lo demandan. Además, en la juventud, la mujer
ya es capaz de establecer una familia, producto del aumento hormonal
que beneficia su capacidad reproductiva, lo que también influencia su
vida laboral ya que deben brindar un tiempo mayor al cuidado de su
embarazo y, luego del bebé. Al respecto, Moreira et al. indican que las
mujeres en edad fértil, y las características particulares que este pro-
64
Esteban Vargas y Ricardo Espinoza. “Tiempo y edad biológica”, en arbor. Ciencia, Pen-
samiento y Cultura, vol. 189, n.° 760, 2013, disponible en: http://arbor.revistas.csic.es/
index.php/arbor/article/view/1563/1619 ], p. 6.
77
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
ceso conlleva, no solo define su bienestar en ese momento, sino que
también define el de las generaciones venideras; al respecto, los auto-
res afirman lo siguiente:
Estas féminas en edades entre los 15 a los 49 años de edad representan, sin
lugar a dudas un grupo etario fundamental en el logro de la salud global, lo que
lleva a hacer énfasis en el logro de una buena etapa pre-concepcional femenina.
De ahí, la importancia que tienen los cuidados ginecológicos, entendidos como
un instrumento básico indispensable para prevenir o detectar numerosas
patologías femeninas, este tipo de intervenciones médicas forman parte
fundamental en la exploración clínica y permiten orientar hacia un posible
diagnóstico, desarrollado, a partir de la actividad sexual de la mujer y aplicado
cada año de manera periódica65.
Si una mujer decide procrear a una edad muy temprana, esta puede no
tener las facilidades ni la capacidad necesaria para educar a sus hijos,
producto de la poca madurez que se tiene en la adolescencia temprana.
Esto perjudica de manera directa a la generación a la que está dando
origen, ya que no tendría formas de acceder a las oportunidades que lo
lleven a la autorrealización personal. Por ello, en la actualidad, existen
facilidades para brindar cuidados ginecológicos a las mujeres, que les
permitan planificar cuando no desean establecer una familia, así como
detectar posibles patologías que puedan causar daños irreparables en
la salud de la mujer o en la de su hijo.
Por su parte, Vargas y Espinoza manifiestan lo siguiente:
Es lo que se llama el “ciclo de vida”. Sin embargo, esto requiere ser meditado. Si
pudiésemos ver la sucesión de fases de un organismo “individual” no notamos,
en general, una repetición de ellas. Por ejemplo, a la juventud sigue la vejez,
pero no suele suceder lo contrario y menos en forma periódica. Para entender
el ciclo de la vida es menester poner atención a una distinción que se da con
mayor claridad en la mayoría de los organismos pluricelulares66.
65
Leurys Moreira Plaza, Viviana Moreira Quiroz, Adriana Romero Vega, Mayteé Gue-
rrero Cabrera, Fabián Moreira Rivadeneira y Giancarlo Cañarte Baque. “Preven-
ción y cuidados ginecológicos de la mujer en edad fértil”, en Revista Científica de Investi-
gación actualización del mundo de las Ciencias, vol. 3, n.° 3, 2018, disponible en: [https://
reciamuc.com/index.php/RECIAMUC/article/view/383/585 ], p. 1.304.
66
Vargas y Espinoza. “Tiempo y edad biológica”, cit., p. 4.
78
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
El ciclo de vida, desde el punto de vista de la edad biológica, es el pe-
riodo en el que se desarrolla biológicamente una persona. Este proceso
consta de diversas fases, de acuerdo a la edad de la persona y, en algu-
nos aspectos, es diferente, ya que a pesar de que el organismo humano
sea igual, el funcionamiento y desarrollo de este no se produce a la vez
en todas las personas; sin embargo, si se producen todos los cambios
en ellas, de acuerdo al proceso de funcionamiento biológico que tenga
cada uno de ellos.
Por un lado, se encuentra la etapa fértil de la mujer, y por otro, el
proceso de envejecimiento, ambos producen efectos relevantes en su
carrera laboral, puesto que obstaculiza, en algún grado, el desarrollo
personal de la mujer, y con ello, cubrir su necesidad de autorrealiza-
ción personal, a partir de la insatisfacción personal. Sanz et al. señalan
lo siguiente:
La menopausia es una etapa fisiológica normal en la vida de una mujer. Por lo
general las mujeres no conocen los cambios que se producen en su organismo
en esta etapa, pero lo ven como algo negativo por la pérdida de la juventud y
por la cantidad de problemas que acarrea esta etapa de la vida, por lo tanto, el
personal sanitario es el encargado de abordar estos problemas desde atención
primaria y ginecología desde la prevención67.
El proceso de transición entre la etapa madura y la vejez conlleva nu-
merosos cambios a nivel fisiológico, ya que se presentan una serie de
problemas físicos que impiden el desarrollo normal de las actividades.
Entre los síntomas que se podrían considerar más leves se encuentran
la sensación de bochorno, la sensación aumentada de ansiedad, dolo-
res de cabeza, entre otros. Mientras que, entre los problemas más gra-
ves, se encuentra el surgimiento de enfermedades cardiovasculares,
vulnerabilidad fisiológica, cáncer, etc.
Todos estos cambios producen variaciones en la vida laboral, ya que
la mujer no puede ser igual de productiva o dedicar las horas que debe-
ría a cumplir con sus labores en la organización, puesto que debe pedir
permiso para sus constantes chequeos médicos, y tomarse más tiempo
67
Silvia Sanz Martínez, Fátima Montoya Gea, Alberto Rivas Andrades, Ezequiel Be-
renguel Antequera y Pablo Navarro Hernández. “Prevención de la menopausia en la
mujer”, en María del Mar Molero Jurado (coord.). Salud y cuidados durante el desarro-
llo, España, Asociación Universitaria de Educación y Psicología, 2017, p. 242.
79
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
para realizar sus actividades cotidianas, así como tener mayores cui-
dados en relación con su salud. A partir de los cambios que origina la
vejez, socialmente, estos son aislados de la vida laboral, es decir, son
jubilados para que se centren en los cuidados que le brinden mayor
bienestar general en cuanto a su realización personal y su salud. Todo
ello a partir de la necesidad de las personas por sentirse satisfechos en
la vida.
80
Capítulo tercero
Marco metodológico
I. Tipo de investigación
La presente investigación se centró en recoger información de la reali-
dad, que permita enriquecer los conocimientos científicos; además, se
orientó al descubrimiento de principios y leyes, puesto que se buscó
la generalización de resultados para desarrollar un modelo teórico-
científico.
De acuerdo al tiempo de realización de la investigación, esta es de
tipo ex post facto, puesto que relaciona causas de las manifestaciones
de la realidad actual. Así mismo, es de tipo transversal y correlacional,
puesto que buscó determinar la subsecuente entre ambas variables de
estudio (satisfacción y tiempo de vida).
II. Diseño de la investigación
Fue no experimental y transaccional, de acuerdo al siguiente esquema:
X1
X2
Dónde:
X1: Medición de satisfacción personal
X2: Medición de tiempo de vida
81
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
III. Sistema de variables
• Variable independiente: satisfacción personal
• Variable dependiente: tiempo de vida (edad)
IV. Población y muestra
La población y la muestra las conformaron todas las trabajadoras
(53 mujeres) del área administrativa de la Universidad Nacional de
Huancavelica, en Perú.
Por otro lado, la selección de la muestra se realizó mediante el mues-
treo no probabilístico aleatorio simple por conveniencia, teniendo en
cuenta los siguientes criterios:
• Criterio de inclusión: mujeres nombradas o contratadas que labo-
raron, al realizar la investigación, en el área administrativa de la
Universidad Nacional de Huancavelica.
• Criterio de exclusión: mujeres practicantes en el área administrativa
de la Universidad Nacional de Huancavelica.
V. Métodos, técnicas e instrumentos
de recolección de datos
El método de recolección de datos fue la entrevista. La técnica de reco-
lección de datos aplicada fue la encuesta y el instrumento de recolec-
ción de datos fue la guía de entrevista (anexo 1). Así mismo, se realiza-
ron las siguientes actividades para la recolección de datos:
• Selección de la muestra de estudio
• Aplicación de las guías de encuesta a la muestra seleccionada
• Tratamiento estadístico de los resultados
• Contrastación de hipótesis de acuerdo a los resultados
• Representación gráfica de los resultados mediante tablas, histo-
gramas
• Análisis e interpretación de datos
82
Capítulo cuarto
Análisis e interpretación de resultados
Luego de la aplicación del instrumento de medición, se realizó el aná-
lisis y la interpretación de los resultados obtenidos de las variables en
el estudio de la satisfacción personal y el tiempo de vida en las mujeres
trabajadoras de la Universidad Nacional de Huancavelica. Se organiza-
ron los datos recolectados para la representación de los mismos con
el uso del paquete estadístico ibmspss Statistics 21.0 y Microsoft Excel
2010; se toma en cuenta que los datos obtenidos fueron variables cua-
litativas (categorías de cada variable). Además, para la contratación de
hipótesis se utilizó la estadística inferencial, al tomar la decisión de
aplicar la prueba estadística paramétrica de correlación de Pearson de
acuerdo a la prueba de normalidad.
I. Presentación e interpretación de resultados
Tabla 1
Características sociodemográficas de las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
Variables sociodemográficas
Categorías
fi
f%
20 - 29
17
32,1
30 - 39
21
39,6
Edad (años)
40 - 49
8
15,1
50 - 59
5
9,4
60 - 69
2
3,8
Total
53
100,0
83
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Soltero(a)
24
45,3
Conviviente
8
15,1
Estado civil
Casada
20
37,7
Viuda
1
1,9
Total
53
100,0
Nombrado(a)
32
60,4
Condición laboral
Contratado(a)
21
39,6
Total
53
100,0
Figura 3
Características sociodemográficas de las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
Interpretación: En los datos mostrados se observó que el 39,6% de las
trabajadoras del área administrativa de la Universidad Nacional de
Huancavelica tienen edades que oscilan entre los 30 y 39 años; mien-
tras que el 32,1% tienen edades entre los 20 y 29 años; así mismo,
el 15,1% de tienen edades que oscilan entre los 40 y los 49 años; en
tanto, el 9,4% tienen edades entre 50 y 59 años y solo el 3,8% tienen
edades entre los 60 y 69 años.
84
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Por otro lado, respecto al estado civil de las trabajadoras del área
administrativa de la universidad señalada, el 45,3% son solteras; el
37,7%, casadas; el 15,1% tiene convivientes y solo el 1,9% son viudas.
Por último, según su condición laboral, el 60,4% de son nombradas y
el 39,6% son contratadas.
Tabla 2
Satisfacción personal en las trabajadoras administrativas
de la Universidad Nacional de Huancavelica
Satisfacción personal
fi
f%
Satisfecha (100-109)
23
43,4
Poco satisfecha (90-99)
16
30,2
Insatisfecha (30-89)
14
26,4
Total
53
100,0
Figura 4
Satisfacción personal en las trabajadoras administrativas
de la Universidad Nacional de Huancavelica
85
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Interpretación: En los datos presentados se observó que el 43,4% de
las trabajadoras administrativas de la Universidad Nacional de Huan-
cavelica se encuentran satisfechas a nivel personal, en tanto un 30,2%
se encuentran poco satisfechas y el 26,4% se encuentran insatisfechas.
Tabla 3
Tiempo de vida de las trabajadoras administrativas
de la Universidad Nacional de Huancavelica
Etapa de vida
fi
f%
Adulta joven (20-34)
28
52,8
Adulta madura (35-59)
23
43,4
Adulta mayor (60 a más)
2
3,8
Total
53
100,0
Figura 5
Tiempo de vida de las trabajadoras administrativas
de la Universidad Nacional de Huancavelica
86
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Interpretación: En los datos presentados se observó que del 100%
de la muestra conformada por las trabajadoras administrativas de la
Universidad Nacional de Huancavelica, el 52,8% son adultas jóvenes;
mientras que el 43,4% corresponde a adultas maduras, y solo el 3,8%
corresponden a adultas mayores.
Tabla 4
Satisfacción personal y tiempo de vida en las trabajadoras
administrativas de la Universidad Nacional de Huancavelica
Etapa de vida
Total
Satisfacción
Adulta joven
Adulta madura
Adulta mayor
personal
fi
f%
fi
f%
fi
f%
fi
f%
Satisfecha
5
9,4
16
30,2
2
3,8
23
43,4
Poco satisfecha
12
22,6
4
7,5
0
0,0
16
30,2
Insatisfecha
11
20,8
3
5,7
0
0,0
14
26,4
Total
28
52,8
23
43,4
2
3,8
53
100,0
Figura 6
Satisfacción y tiempo de vida en las trabajadoras administrativas
de la Universidad Nacional de Huancavelica
87
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Interpretación: En los datos obtenidos, en los que se correlacionan
los resultados respecto a la satisfacción personal y el tiempo de vida
de la muestra representada por las trabajadoras del área administra-
tiva de la Universidad Nacional de Huancavelica, el 43,4% de ellas se
encuentran satisfechas de las cuales el 30,2% son adultas jóvenes, en
tanto que el 9,4% son adultas maduras y solo el 3,8% son adultas ma-
yores. Por otro lado, se observó que un 30,2% de las trabajadoras se
encontraron poco satisfechas, de las cuales el 22,6% son adultas jóve-
nes y solo el 7,5% corresponden a adultas maduras, dentro de las cua-
les ninguna se encontraba satisfecha en cuanto a su realización perso-
nal. Al final se pudo establecer que el 26,4% de las trabajadoras están
insatisfechas, donde el 20,8% corresponde a adultas jóvenes y solo el
5,7% son adultas mayores.
II. Análisis inferencial
• Hi: Sí existe relación entre satisfacción personal y tiempo de vida
en las mujeres trabajadoras administrativas de la Universidad
Nacional de Huancavelica, Perú.
• Ho: No existe relación entre satisfacción personal y tiempo de vida
en las mujeres trabajadoras administrativas de la Universidad
Nacional de Huancavelica, Perú.
Prueba de normalidad
La prueba de normalidad se llevó a cabo para poder establecer el esta-
dístico a utilizar en las pruebas de hipótesis de la investigación men-
cionada con anterioridad. Se considera para esta prueba que se acepte
la hipótesis alterna de normalidad cuando el p-valor sea menor 0,05
para pruebas no paramétricas y cuando el p-valor sea mayor al 0,05
para pruebas paramétricas.
88
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Tabla 5
Prueba de normalidad
Kolmogorov - Smirnov
Estadístico
gl
Sig.
Satisfacción personal de la mujer
,868
53
,102
Tiempo de vida
,912
53
,089
Corrección de significación de Lilliefors
Conforme a esta prueba se tendrá en consideración el número de
la muestra que fue superior a 50, se hará énfasis en el estadístico de
Kolmogorov - Smirnov, dando valores de ,868 y ,912 y un nivel de sig-
nificancia de 0,102 y 0,089 mayor al 0,05. Por lo tanto, al ser el p-valor
mayor al 0,05 en ambas variables se indica que las distribuciones de los
datos fueron normales, por ende, se aplicarían pruebas paramétricas.
En vista de que el propósito del trabajo es conocer la corresponden-
cia entre las variables se empleará el estadístico de Pearson.
Tabla 6
Interpretación del coeficiente de correlación r de Pearson
Coeficiente
Tipo de correlación
- 1,00
Correlación negativa perfecta
- 0,90
Correlación negativa muy fuerte
- 0,75
Correlación negativa considerable
- 0,50
Correlación negativa media
- 0,25
Correlación negativa débil
- 0,10
Correlación negativa muy débil
0,00
No existe correlación alguna entre variables
+ 0,10
Correlación positiva muy débil
+ 0,25
Correlación positiva débil
+ 0,50
Correlación positiva media
+ 0,75
Correlación positiva considerable
+ 0,90
Correlación positiva muy fuerte
+ 1,00
Correlación positiva perfecta
89
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Prueba de hipótesis
• Hi: Sí existe relación entre satisfacción personal y tiempo de vida
en las mujeres trabajadoras administrativas de la Universidad
Nacional de Huancavelica, Perú.
• Ho: No existe relación entre satisfacción personal y tiempo de vida
en las mujeres trabajadoras administrativas de
la Universidad
Nacional de Huancavelica, Perú.
Considerando que:
Sig. < 0,05, se rechaza la Ho.
Sig. > 0,05, no se rechaza la Ho.
Tabla 7
Correlaciones de variables de hipótesis
Satisfacción per-
Tiempo de vida
sonal de la mu-
(agrupada)
jer (agrupada)
Correlación de Pearson
1
,456
Satisfacción per-
sonal de la mujer
Sig. (bilateral)
,000
(agrupada)
N
53
53
Correlación de Pearson
,456
1
Tiempo de vida
Sig. (bilateral)
,000
(agrupada)
N
53
53
Interpretación: De acuerdo al estadístico de correlación de Pearson se
puede verificar un coeficiente de 0,456 correspondientes a una correla-
ción positiva débil y un nivel de significancia menor al 0,05 planteada en
la investigación. Por lo tanto, se acepta la hipótesis del investigador y se
afirma que existe correlación directa y significativa entre las variables.
90
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
III. Discusión de resultados
A. Características sociodemográficas
El 39,6% de las mujeres que laboran en el área administrativa de la
Universidad Nacional de Huancavelica tienen edades que oscilan entre
los 30 y 39 años, el 32,1% de ellas tienen edades que oscilan entre los
20 y 29 años, mientras que el 15,1% tienen edades entre los 40 y 49
años, el 9,4% están entre los 50 y 59 años y solo el 3,8% tienen edades
entre los 60 y 69 años, por lo cual se puede deducir que existe un ma-
yor porcentaje de mujeres trabajadores jóvenes cuyas edades oscilan
entre los 20 y 39 años de edad. Estos resultados se pueden confirmar
con lo señalado por Arilha et al.68, al afirmar que, a nivel laboral, la
distribución por grupos de edad indica que de cada 100 mujeres, 83 de
ellas laboran, y entre estas, 40 son mujeres jóvenes, 38 son adultas y
solo cinco tienen 65 años o más. Es decir, el 57% de la población feme-
nina es eminentemente joven.
Por otro lado, respecto al estado civil, el 45,3% de las mujeres que
laboran en el área administrativa de la Universidad Nacional de Huan-
cavelica son solteras, mientras que el 37,7% son casadas, el 15,1% son
convivientes y solo el 1,9% son viudas. Estos datos se confirman con
lo expuesto por Héctor Bayarre et al.69, quienes señalan que el pro-
medio, según el estado civil en el Perú, se ha incrementado. Además,
respecto al número de mujeres que no desean un compromiso formal
se observó que son aquellas que se encuentran en el sector urbano las
que prefieren no establecer ningún compromiso, mientras que las del
sector rural las secundan. Además, indica que el 45% de mujeres se en-
cuentran solteras, cuyas edades están entre los 20 a 35 años y, dentro
de ésta, la proporción de solteras sin ningún compromiso y sin hijos
68
Margareth Arilha, Ralph Hakkert, Nieves Andino, Aida Díaz Tender y Daniel
Leonard. Salud sexual y reproductiva de la mujer adulta mayor: Un campo por explo-
rar y evidenciar, Madrid, Fondo de Población de las Naciones Unidas, 2003, disponible
en:
[http://americalatinagenera.org/newsite/images/cdr-documents/publicaciones/
doc_836_ssr_adultamayor.pdf ].
69
Héctor Bayarre Vea, Rebeca Alonso González y Leticia Artiles Visbal. “Construc-
ción de un instrumento para medir la satisfacción personal en mujeres de mediana edad”,
en Revista Cubana Salud Pública, vol. 30, n.° 2, 2004, disponible en: [http://scielo.sld.cu/
scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662004000200006 ].
91
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
oscila en un 18%, mientras que el promedio de mujeres que tienen
convivientes o son madres solteras es del 27%.
Así mismo, Blanco70 menciona que la mujer firme, segura, intré-
pida, exigente y competitiva que tuvo que enfrentar al hombre para
abrirse paso dentro de las sociedades patriarcales, adquirirá un nue-
vo estatus social conforme pasen los años. En la actualidad, el nuevo
mundo se perfila femenino, y las mujeres, todavía enfrentadas en com-
petencia con el hombre, deberán redescubrir su verdadera naturaleza
para lograr un equilibro social, algo que se ha perdido siglos atrás, por
ello relegan el tiempo para su maternidad y compromiso matrimonial,
para enfocarse en su competencia laboral con el hombre y acceder a las
oportunidades de trabajo que se le ofrecen.
Por último, según su condición laboral, el 60,4% de las mujeres que
laboran en el área administrativa de la Universidad Nacional de Huan-
cavelica son nombradas, mientras que el 39,6% son contratadas. Baya-
rre et al.71 realizaron un recuento en forma progresiva sobre la evolu-
ción de la fuerza laboral de la mujer, e indican que hoy en día, en alguna
medida, las mujeres han logrado estabilidad en los diferentes ámbitos
del campo laboral. Por ello, en el año 2010, 15 millones de personas
aproximadamente, contaban con un trabajo en el Perú; en base a esta
cantidad, solo el 35% representó al género femenino. Por un lado, en
cuanto a las categorías de ocupación, gran parte de las mujeres se en-
contraban excluidas de posiciones de jefatura en las empresas, ya que
el 77,8% de gerentes o jefes de área eran varones. En cambio, las mu-
jeres principalmente se desarrollan en posiciones de practicantes pre
profesionales, o sea, personal subempleado, el 5,7% de las mujeres que
laboraban eran trabajadoras de familia no remunerada, mientras que
el resto se dividían como recursos humanos de las micro o pequeñas
empresas. En cuanto a la labor para las que son más solicitadas, em-
pleadas domésticas o trabajadoras de familia, aun en nuestros días son
las más representativas en esta ocupación, ya que el 93,7% de la fuerza
laboral femenina se dedica a esto; el 60% de las mujeres se dedican a
70
Juan Antonio Blanco. “Ética y civilización: Apuntes para el Tercer Milenio”, en Puerto
Rico Health Sciences Journal, vol. 16, n.° 3, 1997, disponible en: [http://prhsj.rcm.upr.
edu/index.php/prhsj/article/viewFile/2185/1231 ].
71
Bayarre, Alonso y Artiles. “Construcción de un instrumento para medir la satisfacción
personal en mujeres de mediana edad”, cit.
92
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
la actividad comercial, y dentro de esta, el 65% se desempeñan como
vendedoras. Además, en cuanto al rubro del trabajo independiente, la
mayoría de resultan ser varones, en promedio el 76%, mientras que
una minoría pertenece a las mujeres, solo el 24%. Esta brecha se corta
al tener en la actualidad el 40% de las mujeres en actividad laboral en
las diferentes instituciones públicas del país y en calidad de nombra-
das y contratos cas.
Los aspectos sociodemográficos como edad, estado civil y condición
laboral, son características esenciales que todo investigador, enfocado
al estudio de poblaciones, debe recolectar y conocer, lo que le permiti-
ría abordar de manera efectiva etapas de estudios subsecuentes, para
que no se presenten limitaciones de estudio y sean viables.
B. Satisfacción personal
La distribución de resultados del componente satisfacción arrojó los
siguientes resultados. El 43,4% (23) se encuentran satisfechas, en tan-
to un 30,2% (16) se encuentran poco satisfechas y finalmente el 26,4%
(14) se encuentran insatisfechas. Según los resultados obtenidos, y de
acuerdo con lo señalado por Bayarre et al.72, la satisfacción personal
puede adquirir un valor particular en un punto medio de la vida, es
decir, en la edad madura, ya que en esta etapa se revisan los valores
propios, adquiridos en la primer etapa, así como la importancia de las
personas significativas en su vida, enfocándose en lo que deseen para
sentirse realizados personalmente, siguiendo sus aspiraciones y cues-
tionando sus errores, lo que le permite posicionar en la sociedad y de-
mostrar su valor social.
Al generar un ambiente de bienestar y sentirse seguro con su entor-
no, se cubrirá la necesidad que se encuentra en la cúspide de la pirá-
mide jerárquica de necesidades propuesta por Maslow: autorrealiza-
ción. Gines73 indica que, para sentirse satisfechos a manera personal,
la gente debe buscar métodos y prácticas que le permitan compartir
sus ideales con los que se encuentren en su entorno y desarrollarse a
nivel afectivo con estas, lo que les permitirá obtener una mayor satis-
72
Bayarre, Alonso y Artiles. “Construcción de un instrumento para medir la satisfacción
personal en mujeres de mediana edad”, cit.
73
Vera Gines. Satisfacción personal, Edit. Icaria, 2009.
93
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
facción personal, a partir de los motivos que tenga para expresarse.
Además, afirma que para lograr la sensación satisfactoria personal, in-
tervienen diferentes factores siendo uno de ellos el éxito en la vida,
pero esto variará dependiendo de cada una de las personas. Por lo cual,
el éxito es una característica importante, ya que lograr los objetivos
propuestos en el plan de vida genera una sensación de bienestar y fe-
licidad que no es comparable, puesto que, a base de esfuerzo, se llega
a la meta estipulada, lo cual determina el nivel de satisfacción de la
persona a lo largo de su vida. Además, esta autora sostiene que algunas
personas aun habiendo alcanzado logros importantes en su vida no
se sienten lo suficientemente satisfechos, o nada satisfechos consigo
mismos, ya que para conseguir sus objetivos tuvieron que romper con
sus principios, perder tiempo valioso con su familia, lo cual puede ge-
nerar consecuencias irreparables, y que se visualizan en la sensación
se insatisfacción constante, lo que determinaría que el individuo no ha
logrado autorrealizarse.
C. Tiempo de vida
Los resultados del componente tiempo de vida (edad). El 52,8% (28)
son adultas jóvenes, así mismo el 43,4% (23) corresponde a adultas
maduras, y solo el 3,8% (2) corresponden a adultas mayores. Estos
resultados se reafirman con lo señalado por Arilha et al.74, quienes
expresan la distribución de grupos en cuanto a la edad, e indican que,
de cada 100 mujeres, 40 son jóvenes, 38 son adultas y cinco tienen
65 años o más; por lo cual, este estudio resalta que el 57% de la po-
blación del género femenino es, en esencia, joven. Del mismo modo,
González75 manifiesta aspectos relacionados a la edad del individuo
en función del tiempo transcurrido desde el nacimiento, la cual es de-
nominada como edad, es una medición temporal en la que se pueden
resaltar aspectos cruciales que transcurrieron en la vida personal o los
cambios del mundo que afectaron a determinada generación.
Además, la variable edad es un valor social o legal, ya que, de acuer-
do a su edad, la persona goza de una serie de beneficios o se le elimi-
74
Arilha, Hakkert, Andino, Díaz y Leonard. Salud sexual y reproductiva de la mujer adul-
ta mayor: Un campo por explorar y evidenciar, cit.
75
E. González. Proyecto de vida y la edad, Universidad Santa María, 2009.
94
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
nan ciertos derechos, por otro lado, las características biológicas son
diferentes en cada individuo, ya que el ritmo de envejecimiento no es
igual para todas las personas, a pesar de tener la misma edad. Richo76
sostiene que la edad es la periodización en la que puede dividirse cada
etapa en que se considera en la vida humana durante los años vividos
en un determinado espacio temporal, en relación a su entorno, lo cual
también puede ser catalogado como el tiempo que existe un ser vivo
desde su nacimiento hasta su muerte.
D. Correlación de variables:
satisfacción de la mujer y el tiempo de vida
En este resultado de correlación se apreció que el 43,4% de las trabaja-
doras se encuentran satisfechas, entre ellas el 30,4% son adultas jóve-
nes, el 9,4% son adultas maduras y solo el 3,8% son adultas mayores.
Por otro lado, se obtuvo que un 30,2% de trabajadoras se encuentran
poco satisfechas, de las cuales, el 22,6% son adultas jóvenes y solo el
7,5% corresponden a adultas maduras, sin tener a ninguna adulta ma-
yor poco satisfecha. Por último, se encontró que el 26,4% de las fun-
cionarias están insatisfechas, donde el 20,8% corresponde a adultas
jóvenes y solo el 5,7% son adultas mayores.
De los resultados observados en la correlación de la variable de satis-
facción laboral, tiempo de vida y edad, se puede señalar que el resulta-
do que predomina es la satisfacción de la trabajadora con un 43,4% de
promedio, este se encuentra reflejado en las mujeres adultas maduras,
lo que demuestra la relación que existe entre la satisfacción personal
y el tiempo de vida de las trabajadoras administrativas de la Universi-
dad Nacional de Huancavelica. Bayarre et al.77 sostienen que, así como
existen personas con logros importantes en su vida y bajos niveles de
satisfacción personal, también existen personas sin logros relevantes y
con gran satisfacción personal, ya que alcanzaron las metas esenciales
que buscaban en la vida lo cual generó la anhelada satisfacción.
76
David Richo. Cómo llegar a ser un adulto, España, Desclée De Brouwer, 1998.
77
Bayarre, Alonso y Artiles. “Construcción de un instrumento para medir la satisfacción
personal en mujeres de mediana edad”, cit.
95
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Por otro lado, Bayarre et al.78 y Sagrera79 manifiestan que en cada
período de vida, las mujeres experimentan importantes cambios neu-
roendocrinos que desencadenan un desequilibrio biológico, lo que
produce que el cuerpo tenga que readaptarse a los cambios hormona-
les producidos por la menopausia. A esto, se añade que las mujeres jó-
venes asisten y cuidan a los adultos mayores, además de encargarse de
la administración del hogar y la educación de los hijos, y mantener su
importancia en la sociedad, lo cual también evidencia la vulnerabilidad
de la mujer a lo largo de su vida.
El desgaste de energía de la mujer, el estrés que padece y la alta can-
tidad de responsabilidades, desfavorecen aspectos biológicos en ella,
además de dejar de lado su autorrealización personal, ya que el trabajo
doméstico que realiza es poco valorado, lo que ocasiona que desarrolle
sensaciones negativas, como la frustración, la falta de autoestima, im-
potencia e insatisfacción personal. Así mismo, estos resultados se rea-
firman con lo indicado por Leonelli80 quien señala que para el desarro-
llo de la satisfacción personal, es necesario tener una imagen positiva
de uno mismo, metas claras, objetivos definidos y disposiciones para
enfrentar y asumir riesgos que le permitan alcanzar su plan de vida.
Por otro lado, es necesario señalar que la satisfacción personal se
relaciona en forma directa con el estado de salud y la prevención de
enfermedades, lo cual está ligado con las necesidades de segunda je-
rarquía propuesta en la pirámide de Maslow, ya que los individuos
desean tener una mejor calidad de vida para poder aprovechar de los
placeres de la misma y sentirse satisfechos a nivel personal. Por ello,
las mujeres se centran en tener una vida saludable, regular su alimen-
tación y realizar actividad física constante. No fumar, beber poco, hacer
deporte, comer bien, son acciones que permiten que las personas alar-
guen su tiempo de vida y esto se refleja en el sentimiento de satisfac-
ción que se tienen de uno mismo, en el campo personal y profesional.
Cuando se sabe reaccionar bien ante los problemas y tareas diarias,
es señal de buena salud. Además, no envolverse en el estrés y tener
78
Bayarre, Alonso y Artiles. “Construcción de un instrumento para medir la satisfacción
personal en mujeres de mediana edad”, cit.
79
Sagrera, Martín. El mito de la maternidad en la lucha contra el patriarcado, Argentina,
Rodolfo Alonso Editor, 1972.
80
Elisabetta Leslie Leonelli. Más allá de los labios: Guía al misterio femenino, España,
Noguer Ediciones, 1990.
96
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
siempre una agenda ordenada en la mente para saber los quehaceres y
las obligaciones que se deben realizar en el transcurso del día o del mes,
pero sin que esto suponga un desgaste psicológico. De poco sirve hacer
una dieta equilibrada si comemos de pie en la barra de un bar en pocos
minutos, ya que se necesita de un espacio físico y una tranquilidad men-
tal, porque ese momento repercute en el desempeño laboral posterior.
Según Álvarez81, las mujeres adquieren una satisfacción significati-
va a partir de su desarrollo profesional, ya que esto les permite demos-
trar sus proyectos de superación y enriquecimiento intelectual, ade-
más de su poder adquisitivo en el entorno familiar. En su mayoría, las
mujeres obtienen altos grados académicos y mantienen un desarrollo
excepcional en el ámbito profesional como en el familiar, ya que divi-
den su tiempo entre el hecho de ser madres y sus estudios académicos.
A pesar de que las mujeres buscan desarrollarse a nivel profesional,
en su mayoría, esto no impide que quieran enfocarse en su realización
familiar. Al respecto, Fernández82 afirma que la maternidad es un eje
esencial en la identidad femenina, ya que muchas de ellas se sienten
realizadas al entregarse al cuidado de los hijos, sacrificarse en torno a
la familia, entregarse de manera incondicional a la pareja, encargarse
de las labores domésticas y ser el lazo dinámico para mantener el equi-
librio del hogar.
En relación a la insatisfacción de la mujer en la edad madura, Bec-
ker83 sostiene que la mujer tiende a priorizar su rol en el ámbito fa-
miliar, ya que por ello deja de lado sus ambiciones particulares, en re-
lación a los estudios, las aficiones, lo social, etc., si no siente que ha
conseguido que sus hijos o su familia prospere, no siente que deba ser
valorada y se convierte en una persona infeliz a falta de autorrealizar-
se personalmente, sin embargo, si la mujer tiene éxito en el cuidado
familiar, y todo lo relacionado a este ámbito de su vida, se generará en
ella un sentimiento de autovaloración, ya que es lo que socialmente se
espera de ella.
81
Y. Álvarez Aguilera. “Mujer profesional: los retos hacia un cambio” (tesis de grado),
Cuba, Universidad de la Habana, 1998.
82
Ana María Fernández (comp.). Las mujeres en la imaginación colectiva: Una historia de
discriminación y resistencias, Buenos Aires, Paidós, 1992.
83
Carol Becker. El drama invisible: La angustia de las mujeres ante el cambio, México, Edit.
Pax, 2008.
97
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Por último, es necesario ahondar en el tema de la autoimagen de la
mujer. Al respecto, Fuller84 afirma que gran parte de las mujeres en
edad joven y edad madura tienen un concepto deformado de la mujer,
y la imagen corporal que se espera de ella en la sociedad, producto de
la publicidad exagerada propagada por los medios de comunicación,
en la que se muestra a mujeres corporalmente perfectas, lo que genera
insatisfacción personal en la mujer desde la pubertad, ya que empieza
a compararse con las demás en base a sus diferencias físicas. Por ello
es necesario trabajar en la autoimagen de la mujer, para que esta no
desarrolle inseguridades que puedan limitar su vida a futuro.
Al hacer una comparación con los antecedentes del estudio, se pue-
de afirmar que los resultados obtenidos con la investigación realizada
por Clemente, Molero y González85 demuestran que la satisfacción
de la persona aumenta conforme esta crece, es decir, conforme enveje-
ce, ya que, es en esta etapa donde se aprecia lo alcanzado en la vida y
se siente cubierta la necesidad de sentirse autorrealizado.
84
Norma Fuller Osores. “Maternidad e identidad femenina”, en Solum Donas Burak
(comp.). Adolescencia y juventud en América Latina, Costa Rica, Libro Universitario Regio-
nal, 2001.
85
Antonio Clemente Carrión, Rosa Molero Mañes y Francisco González Sala. “Estu-
dio de la satisfacción personal según la edad de las personas”, en Anales de Psicología, vol.
16, n.° 2, 2000, [https://www.redalyc.org/pdf/167/16716208.pdf ]
98
Conclusiones
De acuerdo a los resultados obtenidos en la investigación se concluye
que:
La mayoría de las mujeres trabajadoras en el área administrativa
de la Universidad Nacional de Huancavelica son adultas jóvenes y
adultas mayores.
De acuerdo a su condición laboral, la mayoría de las mujeres son
nombradas, esto por la mayor apertura que se tiene hoy en día en
las diferentes instituciones públicas, sin ser ajena a esta realidad la
Universidad Nacional de Huancavelica.
En relación a la satisfacción personal, las mujeres maduras se en-
cuentran satisfechas, lo que se ve reflejado en sus logros laborales
y académicos. Mientras que un porcentaje menor se encuentran in-
satisfechas, lo que se atribuye al logro de la satisfacción en el cam-
po laboral, pero dejan de lado el aspecto familiar.
Las mujeres adultas jóvenes en un porcentaje mayor, se encuentran
poco satisfechas e insatisfechas en relación con el tiempo de vida.
Esto debido al poco reconocimiento a la labor que realizan y los
bajos salarios que perciben, sumado a la inestabilidad en sus rela-
ciones de pareja.
Las mujeres adultas mayores son satisfechas en relación a su tiem-
po de vida, esto por los logros alcanzados tanto en el aspecto labo-
ral como en el aspecto familiar.
99
Recomendaciones
Fortalecer las relaciones entre las trabajadoras administrativas y
las autoridades de la universidad para mejorar el clima organiza-
cional y lograr un ambiente laboral acogedor y adecuado que per-
mita su desarrollo personal y profesional.
Que, a través de la dirección de bienestar universitario, se planifi-
quen estrategias de desarrollo personal y profesional dirigidas al
personal administrativo, lo que permite lograr cambios y mejorar
su desempeño laboral y que esto se traduzca en lograr la satisfac-
ción de cada una de las mujeres que conforman el personal admi-
nistrativo.
A las instituciones formadoras en todos los niveles, se sugiere que
diseñen e implementen la realización de proyectos de vida en los
estudiantes. Esto permitirá establecer metas y objetivos a largo y
mediano plazo, lo que contribuirá de manera positiva en su desa-
rrollo personal y profesional logrando la satisfacción personal.
101
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108
Anexos
I. Guía de entrevista
Objetivo: Identificar la satisfacción personal de las mujeres trabajadoras administra-
tivas de la Universidad Nacional de Huancavelica.
Introducción: Estimada señora, venimos realizando un trabajo de investigación para
determinar la satisfacción personal, por lo que solicitamos a usted tenga la amabi-
lidad de responder a las siguientes preguntas de forma clara y veraz; por lo cual le
estaremos agradecidos infinitamente.
Toda información que nos proporcione será manejada de manera confidencial, ya
que la entrevista es anónima.
I. Datos generales
1. Edad
_______________
2. Religión
________________
3. Estado civil
_______________
109
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Tabla 8
Guía de entrevista
Casi
Casi
N.°
Ítems
A veces
Nunca
siempre
nunca
Pienso que aún tengo una buena apa-
1
riencia
Los síntomas de la menopausia afec-
2
tan mi vida diaria
Espero que algunas cosas placenteras
3
me hagan feliz en el futuro
En mi casa el trabajo doméstico se
4
comparte entre todos
Me haría feliz compartir mi vida con
5
una pareja
Enfrento las dificultades diarias con
6
seguridad y confianza en mis capaci-
dades
7
Mi sueño es tranquilo y reparador
Mi pareja y yo tenemos metas comu-
8
nes que alcanzar
Me complace ocuparme de mis fami-
9
liares en el hogar
10
Disfruto de la sexualidad con mi pareja
Me siento satisfecha con la familia que
11
he logrado formar
Tengo buena vitalidad y ganas de ha-
12
cer las cosas
Confío en que podré lograr próximos
13
éxitos en mi vida
Durante el día me asigno un tiempo
14
para hacer lo que deseo
Mantengo buena comunicación con mi
15
pareja
Me satisface desempeñar mi trabajo
16
como parte importante de mi vida
17
Mi estado de ánimo es alegre
110
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Creo que aún tengo muchas cosas que
18
hacer en la vida
19
Me satisface realizar el trabajo doméstico
He pensado que con otra pareja sería
20
más feliz
Estoy satisfecha con la imagen que tie-
21
nen otros de mi
Me siento irritable e inquieta y aun no
22
sé explicar lo que me pasa
Pienso que mi desarrollo personal aún
23
puede continuar
Las responsabilidades domésticas y
24
familiares logran agotarme
Estoy satisfecha con las relaciones que
25
mantengo con mi pareja
26
Me siento bien de salud
Me he propuesto realizar actividades
como: tejer, leer, hacer ejercicios u
27
otro entrenamiento que enriquezca mi
tiempo libre
En el hogar puedo disfrutar de un
28
tiempo personal
Mi pareja y yo compartimos las res-
29
ponsabilidades familiares y tareas del
hogar
Me siento satisfecha con lo que en la
30
vida he podido lograr
111
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Figura 7
Trabajadora respondiendo la encuesta
Figura 8
Trabajadora respondiendo la encuesta
112
Arnaldo Capcha Huamani, Lizbeth Álvarez Gamarra y Mery Capcha Huamani
Figura 9
Trabajadora respondiendo la encuesta
Figura 10
Trabajadora respondiendo la encuesta
113
Los autores
Arnaldo Virgilio Capcha Huamani
arnaldocapchahuamani@gmail.com
Licenciado en Enfermería por la Universidad Nacional de Huancavelica. En el año
2000 inició el ejercicio de la docencia universitaria en la Universidad Nacional de
Huancavelica, desempeñándose como gestor en diferentes unidades, como direc-
tor de la Escuela de Enfermería, jefe de la Unidad de Investigación, director de la
Unidad de Posgrado de la fen-unh. Es miembro del comité editorial de la Revista
Visionaria en Ciencia y Tecnología de la Universidad Privada de Huancayo Franklin
Roosevelt.
En 2010 fue becado por Erasmus Mundus para seguir estudios de maestría en la
Universidad de Santiago de Compostela, en España. Alcanzó el doctorado en la
Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, obteniendo la mención en Cien-
cias de la Enfermería. Actualmente se desempeña como docente principal en la
Universidad Nacional de Huancavelica.
Lizbeth Karina Álvarez Gamarra
karina24_58@hotmail.com
Licenciada en Enfermería. Maestra en Administración y Gerencia en Servicios de
Salud. Docente en la Universidad Nacional de Huancavelica y en la Universidad
Privada de Huancayo Franklin Roosevelt. Su línea de investigación aborda el área
clínica, en salud del adulto y del anciano. Obtuvo una beca por pertenecer al ter-
cio superior en la Universidad Federal de Minas Gerais de Brasil, donde se formó
como Licenciada en enfermería, posteriormente estudió la maestría en la Univer-
sidad Nacional de Huancavelica, con mención en Administración y Gerencia en
Servicios de Salud. El doctorado lo realizó en la Universidad Nacional San Agustín
de Arequipa, con mención en Ciencias de la Enfermería. La segunda especiali-
dad de Enfermera Intensivista la obtuvo en la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos.
115
Satisfacción personal y tiempo de vida de las mujeres que laboran...
Actualmente trabaja en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico Daniel Alcides Ca-
rrión, en el área de Unidad de Cuidados Intensivos. Desde hace dos años tiene la
Jefatura de Enfermería. Así mismo, se desempeña como docente en la Universidad
Privada de Huancayo Franklin Roosevelt.
Mery Luz Capcha Huamani
merychsalud@gmail.com
Es Licenciada en enfermería por la Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Tiene
un máster universitario en Gestión de Cuidado de Enfermería, por la Universidad
Nacional Pública de Navarra, gracias la beca de Erasmus Mundus. Su línea de in-
vestigación se refiere al área clínica de crecimiento y desarrollo del niño. En el
2018 inició el ejercicio de la docencia universitaria en la Universidad Nacional de
Huancavelica. Se desempeñó como gestora en las diferentes unidades, así como
en la dirección de la Unidad de Investigación y Jefe de Proyección y Extensión
Social. Actualmente, es docente auxiliar en la Universidad Nacional de Tayacaja
Daniel Hernández Morillo.
116
Editado por el Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ilae-,
en agosto de 2020
Se compuso en caracteres Cambria de 12 y 9 ptos.
Bogotá, Colombia